Aunque las encuestas hablaban de un posible empate técnico entre el PP y el PSOE, salvo la encuesta del CIS de Tezanos que otorgaba a los socialistas cinco puntos de diferencia,  los populares han conseguido sacar cuatro puntos de ventaja a los socialistas y cosechar los mejores resultados en unas elecciones europeas, sumando nueve europarlamentarios más. Un triunfo claro del partido de Alberto Núñez Feijóo que revalida su liderazgo y cuyos pactos con Vox no le han pasado factura, ganando en todas aquellas CCAA donde gobiernan en coalición con los de Abascal.

Para el PSOE que mantiene el 30% de los votos que es la barrera psicológica de los socialistas, Feijóo ha fracasado en su plebiscito contra Pedro Sánchez, pese a haber perdido 2 millones de votos. Un mal resultado del PSOE, que solo vence en Cataluña, y cuya cabeza de lista, Teresa Ribera no ha hecho ninguna autocrítica de estos resultados y ha echado la culpa a la campaña de polarización de la derecha y la ultraderecha.

Con estos resultados, Pedro Sánchez debería disolver las Cortes y convocar elecciones anticipadas, como ha hecho Emmanuel Macron en Francia, tras el triunfo de la ultraderecha. Macron ha anunciado elecciones legislativas después de conocerse la victoria del partido de Marine Le Pen, Reagrupamiento Nacional (RN), donde uno de cada tres votos de los franceses ha ido a la formación ultraderechista. Europa, sin embargo, ha resistido in extremis el auge de la extrema derecha. Populares, socialdemócratas, liberales y verdes obtienen el 63% de los votos del Parlamento europeo, pese al avance de las fuerzas ultraderechistas, especialmente en Francia, Alemania, Austria e Italia.

A la ministra de Trabajo Yolanda Díaz no la hemos visto después de conocerse los resultados electorales y donde su formación Sumar solo ha conseguido 3 europarlamentarios, muy por debajo de sus expectativas. En su disputa con Unidas Podemos para ver quién de los dos partidos se hace con el espacio a la izquierda del PSOE, los morados pierden cuatro de los seis europarlamentarios que tenían en Bruselas. Podemos continúa en caída libre. Su viejuno discurso antimilitarista ya no convence en una Europa cada vez más amenazada, como hemos visto con la invasión de Ucrania por parte de Rusia y donde la ayuda militar de los países occidentales, entre ellos España, ha impedido a Putin seguir con su política imperialista.

La gran sorpresa de estas elecciones ha sido la irrupción de una formación nacida en las redes sociales, como es la que lidera Alvise Pérez, Se acabó la Fiesta, que ha arañado votos en el PP y Vox hasta conseguir tres europarlamentarios y casi 800.000 votos.

Vox tiene motivos para celebrar los resultados, tras mantenerse como tercera fuerza política y sumar dos nuevos parlamentarios, aunque la aparición de un personaje como Alvise Pérez le puede aguar la fiesta, si decide presentarse a las próximas elecciones generales y donde el bloque de la derecha quedaría más fragmentado con un nuevo partido a la derecha de Vox.