Para algunos la lluvia que ha caído estos días, vale más que ser agraciados con el Gordo de Navidad. Tras varios meses de sequía, por fin, la lluvia ha hecho acto de presencia en Fontanars dels Alforins. Llovió y lo hizo de manera copiosa, sin causar daños, como sí ha ocurrido en otras zonas limítrofes. El peligro de las tormentas es que pueden descargar piedras en cualquier momento del tamaño de pelotas de golf y arrasar con el trabajo de todo un año.

En Manzaneque, Toledo, la tormenta de granizo y agua de este pasado sábado ha arrasado cerca de 200 hectáreas de viñedo y otros cultivos como: cereal, almendros y olivos.

Por esta zona se han recogido alrededor de 40 litros por metro cuadrado y las previsiones son que siga lloviendo los próximos días. Para hoy martes y mañana miércoles se anuncian lluvias.

Había mucha preocupación entre los agricultores por la falta de lluvia de estos últimos meses que estaba poniendo en serio peligro algunas plantaciones de vid, almendros y olivos, aunque este último es el más resistente a la sequía porque es capaz de autorregularse.

Los agricultores que han plantado vid este año han tenido que regar con cubas los campos para que no se secaran los plantones. Los tractores con cisternas o turbos cargados de agua han sido estos días de plena canícula  una imagen muy corriente. Cruzarte por la carretera con alguno de estos tractores era más fácil que verlos con el cultivador enganchado. La prioridad era regar antes que labrar.

La situación provocada por la sequía era realmente preocupante. Ni los más viejos recuerdan una situación parecida. Siempre ha habido periodos de sequía, pero el cambio climático, que algunos siguen negando, ha llegado para quedarse.

Fontanars  dels Alforins había sido recientemente noticia, este mismo periódico recogía la información en una de sus páginas, por haber liderado el ascenso térmico y el déficit de lluvias en la Comunidad Valenciana durante el mes de mayo. Este pequeño municipio de la Vall d’Albaida registró dos grados más respecto a la serie histórica desde 1991. Más calor y menos lluvias.

Se espera un verano muy caluroso, con falta de precipitaciones. Es importante que llueva ahora para que las plantas cojan la suficiente reserva hídrica para pasar los meses de verano hasta la vendimia. Quedan unos meses muy complicados hasta que se entre la cosecha en la bodega. Hasta entonces  todo es una incertidumbre.

Pasear por caminos y ver charcos, con las acequias discurriendo el agua es una imagen que muchos habíamos olvidado. El olor a tierra mojada me retrotrae a mis años de infancia cuando chapoteaba en los charcos y me ponía perdido de barro.

                               

Los agricultores han recibido el agua con cierto alivio ante la situación desesperada que se estaba viviendo. La zona de la Rambla de Fontanars dels Alforins que posee unos suelos más arcillosos y fértiles era una de las zonas más afectadas por la sequía donde algunos agricultores están regando con cubas las plantaciones ante el riesgo de que se sequen las plantas.

La lluvia que ha caído ha mejorado mucho la situación y hace pensar en una buena campaña, aunque como siempre no depende de nosotros mismos.