Sin entrar a valorar los méritos del presidente argentino Javier Milei para que el Ayuntamiento de Madrid le haya otorgado una distinción, lo cual daría para otro artículo, la visita de Milei a España es una clara injerencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz- Ayuso en su pulso que mantiene abierto con el presidente Pedro Sánchez y una clara deslealtad institucional por atribuirse unas funciones que no son de su competencia, como es la política exterior del reino de España que es competencia exclusiva del presidente del Gobierno y del ministro de Asuntos Exteriores y de nadie más.

Feijóo no se ha pronunciado sobre la visita del presidente argentino, pero es evidente que no ha sentado bien en el PP. En primer lugar porque lo que ha hecho Ayuso invitando al presidente argentino a España para otorgarle una medalla, saltándose al Gobierno que es quien tiene competencias en política exterior no es propio de una representante pública y de un partido de Estado como es el PP y en segundo lugar porque el espacio político por el que pelea Ayuso no es el que busca Núñez Feijóo.

Los insultos proferidos por el mandatario argentino contra el presidente del Gobierno han llevado a una crisis diplomática entre los dos países, después de que el ministro Óscar Puente caracterizado por sus exabruptos más que por su trabajo al frente del ministerio de Transporte llamara drogadicto al presidente argentino.

Milei ha venido a España en viaje privado pagado con el dinero de todos los argentinos y no ha sido recibido por el jefe del Estado Felipe VI porque las reuniones con Zarzuela las coordina el gobierno de la nación.

Las aspiraciones políticas y personales de Ayuso van más allá de la Comunidad de Madrid. La presidenta de la Comunidad de Madrid se siente muy cómoda en ese papel de arrebatar el liderazgo a Alberto Núñez-Feijóo.

El discurso ultraliberal y antisocialista de Ayuso se parece mucho al del presidente argentino y está al mismo nivel de Meloni o de Marine Le Pen en un momento de auge de la extrema derecha en Europa. Si uno escucha las intervenciones y las réplicas de Ayuso en la Asamblea de Madrid que se ha convertido en una institución bastante desprestigiada a nivel político, le cuesta diferenciar un discurso de otro.

Feijóo tiene un problema con Ayuso de liderazgo dentro del PP y las bicefalias en política no son buenas.