Los reyes de España Felipe VI y doña Letizia aguantaron estoicamente el vendaval de insultos que tuvieron que soportar por parte de los vecinos de Paiporta durante su visita a Valencia. Desde el Gobierno desaconsejaron el viaje de los monarcas para evitar incidentes. Los ánimos estaban encendidos ante la  falta de recursos y medios después de la dana que ha asolado la provincia de Valencia y donde Paiporta ha sido uno de los municipios más afectados por la catástrofe con 62 personas fallecidas hasta el momento, aunque podrían ser muchas más a medida que avanzan las tareas de rescate.

He echado en falta la comparecencia del líder de la oposición Alberto Núñez Feijóo condenando los actos violentos perpetrados por la extrema derecha durante la comitiva en la que estaban presentes tanto el presidente del Gobierno Pedro Sánchez como de la Generalitat Valenciana Carlos Mazón que acudieron a la “zona cero” de la catástrofe para acompañar al jefe del Estado. El coche del presidente del Gobierno fue atacado con piedras y palos y sufrió la rotura de la luna trasera. Unos hechos absolutamente reprobables.

La violencia nunca debe ser la respuesta. Es, absolutamente comprensible la indignación y el cabreo de los vecinos de Paiporta ante la tardanza de efectivos y recursos por parte de las autoridades competentes, pero eso no es motivo para actuar de manera violenta.

Los reyes se mostraron muy afectados al comprobar en primera persona la magnitud de la tragedia. La reina no pudo contener las lágrimas ante el testimonio de los afectados que a gritos le decían que se había actuado muy tarde y que les habían dejado totalmente abandonados . Las imágenes de los daños que ha provocado la dana son dantescas y parecen extraídas de una película de terror. Coches amontonados uno encima de otro, calles anegadas de agua y barro, casas destruidas por la fuerza del agua. Algo impensable que ocurra en pleno siglo XXI. Ante esta situación catastrófica, la actuación de los voluntarios que llegan a las zonas afectadas para prestar su ayuda está siendo ejemplar. La movilización ciudadana que ha surgido de forma espontánea con gente que ha venido también de otras partes de España ha sido decisiva para aliviar el drama humano de muchos vecinos que no podían salir de sus casas.

A pesar de que la situación era tremendamente crispada y había mucha tensión en la calle, los reyes dieron un ejemplo de cercanía con las familias que se han visto desamparadas durante estos días.Lejos de dar por finalizada la visita, como sí hizo el presidente del Gobierno, los reyes se acercaron a los vecinos para transmitirles todo su apoyo y afecto.

Por desgracia, grupos minoritarios de extrema derecha  la emprendieron a insultos y golpes, lanzando también objetos contra la comitiva. Hechos que no han sido condenados por el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.

 En su despedida, el rey en un gesto que le honra pidió perdón a los vecinos de Paiporta, conocedor del drama humano que había presenciado.