El ex presidente de la Generalitat, Francisco Camps ha reunido a medio millar de simpatizantes en un conocido restaurante de Valencia para anunciar su vuelta a la política activa y postularse como el próximo presidente del PP valenciano.

A falta de saber cuándo se va a celebrar el congreso regional del PP, Camps ya ha anunciado su candidatura para presidir el PPV.

Francisco Camps, durante su mitin este miércoles antes de la cena con simpatizantes y militantes en el restaurante Palau Alameda de Valencia, donde celebró sus victorias en el pasado. Mònica Torres

Es muy poco probable que Carlos Mazón repita cartel en las próximas elecciones autonómicas pese a haber ligado su continuidad al frente de la Generalitat al proceso de reconstrucción en las zonas afectadas por la dana. Pero también es poco probable que Francisco Camps sea la persona designada por Génova para sustituir a Mazón al frente de la Generalitat donde el nombre que más suena es el de la alcaldesa de Valencia, María José Catalá ni tampoco al frente del PP valenciano.

Feijóo no quiere que Mazón repita como candidato, pero mucho menos que Francisco Camps alcance la presidencia del PPV.

Camps está amortizado políticamente y aunque saliera absuelto de todos los procesos judiciales, entiendo perfectamente el calvario judicial que sufrió,  lleva consigo una mochila que lo relaciona con el PP de la corrupción con varios consellers y altos cargos en la cárcel. Es imposible disociar su figura de la peor etapa del PP valenciano salpicado por la corrupción.

Segundas partes nunca fueron buenas, tampoco en la política. En el PP no están cómodos con la irrupción de Francisco Camps en la política valenciana. Al PP le ha salido la mosca cojonera con Francisco Camps revoloteando, aprovechando la debilidad de un Mazón que sigue aferrado al poder. La batalla por el liderazgo del PP no ha hecho más que empezar.

En política es importante medir los tiempos y el tiempo de Camps ha terminado. Empeñarse en volver a la política cuando no te quieren en tu partido es un error. Francisco Camps quiere resarcir su imagen pública tras más de 12 años de juicios, quien peor le trató su fue su propio partido, y cree que la política es el camino para volver al éxito, pero me temo que se equivoca.