Resulta enternecedor escuchar al dirigente de Sortu, Arnaldo Otegui, lamentar la muerte de mujeres y niños palestinos en la Franja de Gaza, mientras durante años celebraba los asesinatos de la banda terrorista ETA.

Es de una bajeza moral tal, que no hay palabras para describir tanta maldad en un personaje tan siniestro como él. Otegui fue condenado por pertenencia a ETA. La banda terrorista asesinó a cerca de 900 personas, entre ellas mujeres y niños. Entonces, les importaba bien poco la vida de los seres humanos. Ahora los vemos defendiendo la causa Palestina y escandalizarse por la muerte de inocentes, pero callaban y festejaban los asesinatos de ETA.

No hace tanto tiempo que la banda terrorista asesinaba a sus víctimas de un tiro en la nuca o mediante bombas lapa a quienes pensaran de manera diferente. Muchos tuvieron que huir de la tierra que les vio nacer para no ser asesinados.

El día que asesinaron a Miguel Ángel Blanco, concejal de Ermua del PP, vil y cobardemente asesinado por ETA, el dirigente de Sortu, Arnaldo Otegui se encontraba con su mujer y sus hijos en una playa de Zarautz. Así lo reconocía en una entrevista con Jordi Evolé. Tuvo la osadía de decir que se hicieron gestiones para salvar la vida de Miguel Ángel Blanco, pero que no dieron fruto porque la decisión estaba ya tomada. “Txapote” fue el encargado de descerrajarle dos tiros en la cabeza. Maniatado y de rodillas el pistolero de ETA no tuvo ninguna misericordia.

A Otegui le preocupa la muerte de palestinos, pero no le importaban nada los asesinatos de ETA. Sigue sin pedir perdón a las víctimas y sin reconocer el daño causado por más de 40 años de terrorismo en el País Vasco.

El terror que sembró ETA durante la dictadura con el asesinato de Carrero Blanco y después durante la democracia con cerca de 900 asesinatos se convirtió en una herida que aún hoy late en la memoria colectiva. No habrá reconciliación en el País Vasco mientras los herederos de ETA no pidan perdón a las víctimas y se arrepientan de sus terribles asesinatos.

Otegui es el principal valedor del Gobierno de Pedro Sánchez y para la izquierda de este país EH Bildu se ha convertido en un partido político respetable, a pesar de su pasado criminal.