La comparecencia de Carlos Mazón en la comisión de investigación de la dana, celebrada el martes en Les Corts, fue un nuevo intento de autoexculparse de su responsabilidad aquel fatídico día del 29-O, que dejó 229 muertos y cuantiosas pérdidas materiales. Leyó durante casi media hora un discurso preparado de antemano por sus asesores,  más pensando en su situación judicial que en las víctimas, de quienes, sin sonrojarse lo más mínimo, afirmó haberles tendido siempre  la mano, pese a no haberse reunido nunca  con las asociaciones de las víctimas ni haber permitido su presencia esta comparecencia.

Se negó a responder a las preguntas formuladas tanto por el PSOE-PSPV y Compromís, pese a los intentos desesperados de los portavoces por obtener algún tipo de respuesta.

Ni siquiera cuando el síndic de Compromís, Joan Baldoví le preguntó, tuteándole en todo momento, qué clase de persona es alguien que, después de haber visto un vídeo o haber tenido información sobre lo que estaba ocurriendo en Utiel, con personas ya subidas en los tejados, el Molt Honarable continúo tranquilamente con la sobremesa, acompañó a la periodista hasta el aparcamiento para hablar de fútbol y no llegó al Cecopi  hasta pasadas las ocho de la tarde.

La sesión se celebró en una sala muy pequeña, donde tampoco estuvieron presentes las víctimas. En lugar de habilitar un espacio mayor, los asientos fueron ocupados por los asesores de Mazón mientras las víctimas tuvieron que seguir las intervenciones desde una sala contigua. Otros prefirieron quedarse fuera, abucheando la intervención del ex president de la Generalitat, quien, lejos de realizar algún ejercicio de autocrítica, se limito a afirmar que, de haber sabido lo que sabe hoy, habría suspendido su agenda de trabajo, que aquel día consistía en entregar unos premios en la patronal empresarial y comer en El Ventorro.

A medida que se conocen nuevas informaciones, el cerco judicial en torno a Carlos Mazón se estrecha.

El lunes tuvo una oportunidad para pedir perdón a las v´citimas y reconocer sus errores, quizá la última, y la próxima semana deberá comparecer en el Congreso y el Senado, donde, previsiblemente, escucharemos un discurso similar al de Les Corts: echando las culpas al Gobierno central, a la CHJ y a la Aemet, pero sin mostrar el más mínimo respeto por las víctimas, que esperemos esta vez sí puedan estar presentes en el Parlamento.

Mientras tanto, parece que habrá acuerdo entre PP y Vox para designar el sustituto de Mazón como presidente de la Generalitat, despejando así el escenario de un posible adelanto electoral. Una vez más, Vox ha vuelto a salvar a Mazón, pese a las críticas que en su momento lanzó contra su gestión durante la dana. Pero también sabemos que Vox nunca concede ese apoyo gratis y ahora está más fuerte de lo que lo estaba al inicio de la legislatura para imponer sus condiciones y sacar adelante sus propuestas.