En mi último artículo, titulado “Mazón sigue sin pedir perdón a las víctimas”, criticaba abiertamente al ex presidente Carlos Mazón por no haberse reunido con las víctimas de la dana ni haberles pedido perdón por los errores cometidos.
Mazón cometió muchos errores y, aunque tarde, ha asumido sus responsabilidadespolíticas presentando su dimisión. Otros no lo han hecho.
Con Mazón fuera de la Generalitat- y confiando en que el nuevo presidente lleve a cabo una profunda remodelación del Consell, aunque ello no evite que la izquierda siga pidiendo un adelanto electoral que, por cierto, no reclama a nivel nacional-, lo importante es acometer la reconstrucción de los pueblos afectados y trabajar para que en caso de producirse una nueva dana, cada vez más probable como consecuencia del cambio climático, las consecuencias en vidas humanas y daños materiales no vuelvan a ser las mismas.
Ayer asistimos a un linchamiento brutal contra el presidente Mazón por parte de toda la izquierda. Una izquierda, que por cierto, al día siguiente de la dana y cuando ya se conocía la cifra de fallecidos, entre ellos ERC y su portavoz, Gabriel Rufián, que fue el más duro con Mazón, no estaban precisamente en Valencia quitando el barro, como tampoco lo estaba la secretaria del PSOE-PSPV, Diana Morant, que tardó varios días en acercarse a las zonas afectadas. Estaban celebrando un pleno en el Congreso de los Diputados, que no se suspendió pese a la situación que ya se conocía en Valencia, con cientos de fallecidos, para repartirse el Consejo de RTVE.
No sabemos dónde estuvo Mazón en las horas más críticas de la dana, pero sí sabemos lo que estaban haciendo sus señorías el día 30 de octubre, o dónde estaban el presidente del Gobierno o la ex ministra Teresa Ribera. Ninguno, desde luego, en Valencia.
La comisión de investigación de la dana- cuyo objetivo debería ser esclarecer la verdad de lo sucedido- sirvió únicamente para que los portavoces de las formaciones de extrema izquierda, como Podemos o EH Bildu, lanzaran sus discursos atacando la figura de Carlos Mazón, criminalizándolo como único responsable de lo ocurrido la tarde del 29-O.
Hacer leña del árbol caído no conduce a nada.
En esa comparecencia solo estuvo Carlos Mazón, porque ningún otro miembro del Gobierno, empezando por Pedro Sánchez, la ex ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, o la Delegada del Gobierno, Pilar Bernabé – ha aceptado acudir a la comisión de la dana para explicar por qué se actuó tan tarde y por qué los efectivos militares de la UME no llegaron hasta cuatro días después. Nadie en la izquierda ha pedido que comparezcan esas personas, que también tuvieron alguna responsabilidad el día de la tragedia, no solo Mazón y Salomé Pradas.
He sido muy crítico con Carlos Mazón porque creo que debería haber dimitido al día siguiente por no haber estado donde tenía que estar desde el primer momento, como presidente de todos los valencianos. Pero, desde luego, ha habido una actuación negligente de todas las administraciones, no solo la autonómica, también la central.
Poco se ha hablado de por qué no se acometieron las inversiones en obras hidráulicas- como el barranco del Poyo- que estaban presupuestadas y contaban con financiación europea, y que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero paralizó por cuestiones meramente ideológicas.
¿Por qué nadie ha citado al ex presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero?
¿Cuántas muertes se habrían evitado si esas obras se hubieran realizado a tiempo?
La ley de la Huerta del Gobierno del Botànic preveía devolver el río Turia a su cauce natural. ¿Alguien se ha parado a pensar qué hubiera ocurrido en Valencia si no hubiera tenido el Plan Sur?
Compromís con su alcalde a la cabeza, el señor Ribó, querían “renaturalizar” parte del cauce que el día 29-O salvó muchas vidas porque Valencia habría quedado totalmente anegada, como ocurrió con Paiporta, Albal ,Algemesí y en cientos de pueblos que se vieron afectados.
El problema es que tenemos unos políticos mediocres. Le tocó a Mazón, como le podría haber tocado a cualquier otro que, en una situación similar, difícilmente habrían sabido cómo actuar o ¿de verdad pensamos que con Ximo Puig las cosas habrían sido muy diferentes en una catástrofe de esta magnitud? No estamos preparados para una emergencia de estas características. Un año después, seguimos sin estarlo. Pero a la izquierda le viene muy bien atacar al PP por puro tacticismo político. Ya no piden la cabeza de Mazón; ahora la piden de todo el Consell. ¿Y la de Sánchez, para cuándo?