PSPV- PSOE y Compromís buscan restar legitimidad al nuevo gobierno de la Generalitat tras la dimisión de Carlos Mazón, exigiendo el adelanto de los comicios electorales en la Comunidad Valenciana.

El otro día veíamos un nuevo espectáculo protagonizado por el concejal de Compromís, Giuseppe Grezzi,  en el pleno del Ayuntamiento de Valencia, donde se negó, pese a las reiteradas llamadas al orden de María José Catalá,  a retirar un cartel en el que aparecía  Mazón besando a la alcaldesa de Valencia. Tras retirarlo del atril, se lo colocó en la camiseta. El pleno tuvo que ser suspendido unos minutos. En el colegio nos comportábamos bastante mejor que muchos políticos que convierten el hemiciclo en un circo.

Se falta el respeto institucional con absoluta desvergüenza. El nivel de la política valenciana está en sus horas más bajas. Personajes como Grezzi contribuyen muy poco a dignificarla.

Como concejal de movilidad bajo el Gobierno del Botànic consiguió convertir la principal arteria de Valencia como es la calle Colón, en un auténtico caos circulatorio al dejar un único carril para la circulación de vehículos. Además tuvo el dudoso gusto de poner los maceteros de hormigón que, afortunadamente, ya han sido retirados de la plaza del Ayuntamiento y sustituidos por otros. Por no hablar de la remodelación de la Plaza de la Reina o de la peatonalización de la Plaza del Ayuntamiento donde los domingos había puestos de mercadillo con ofertas de 2x1 en bragas, sujetadores y calzoncillos.

A pesar de que está prohibido portar carteles, el señor Grezzi se empeña en montar el numerito cada vez que sube al atril de los oradores, con el objetivo de acaparar el protagonismo y aparecer en las portadas de los periódicos.

En unos días será investido presidente de la Generalitat  Pérez Llorca, al contar con el respaldo necesario de Les Corts, gracias a los votos de Vox. Tiene por delante la difícil tarea de liderar la reconstrucción. La oposición no se lo va a poner nada fácil. Lo que debería ser colaboración y entendimiento entre las diferentes fuerzas políticas para avanzar en la recuperación de las zonas afectadas va a continuar siendo más de lo mismo hasta el final de la legislatura, es decir, una oposición centrada en derribar este gobierno para ponerse ellos.

Desde Compromís, antes incluso de tomar posesión Pérez Llorca como nuevo presidente de la Generalitat con el apoyo de Vox, ya se han encargado de acusarlo de ser cómplice de Carlos Mazón, llegando a referirse a él como “Juanfran Mazón”, ”, pese a que en aquellos momentos no tenía ninguna responsabilidad en la dana.

Muy en su línea de atacar al PP y lanzarse a la yugular,  como buen perro de presa, entiéndase la ironía, el síndic de Compromís, Joan Baldoví, quien afirma no tener constancia de la moción de censura de Torrrent que  PSPV-PSOE y Compromís preparaban para derribar, con el voto de un tránsfuga de Vox, el Gobierno popular de Amparo Folgado, ha mantenido estas críticas de manera insistente desde el primer momento que sonó el nombre Pérez Llorca como sustituto de Mazón. Propuestas, ninguna; críticas, todas.

El tono y las formas de la oposición van a ser las mismas que han mantenido desde el 29-O. Ahora sin Mazón, la diana se centrará en la alcaldesa de Valencia, María José Catalá y en Juanfran Pérez Llorca.