Europa debería tomarse muy en serio las palabras del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, cuando afirmó recientemente que el próximo objetivo de Rusia es Europa. “Debemos estar preparados para una guerra como la que sufrieron nuestros abuelos o bisabuelos”, advirtió.
Vladimir Putin, que ha reiterado en varias ocasiones que no tiene intención de atacar a Europa, dijo exactamente lo mismo respecto a Ucrania. Sin embargo, el 24 de febrero de 2022, ordenó el despliegue de sus tropas en territorio ucraniano, iniciando una guerra a gran escala que aún continúa y que se ha cobrado miles de víctimas.
Ante este escenario, Europa debe reforzar la protección de sus fronteras frente a una amenaza cada vez más evidente. No parece existir una preocupación acorde a la gravedad de la situación entre algunos aliados, entre ellos España, que se resiste a incrementar su gasto en Defensa hasta niveles similares a los del resto de socios europeos y a los recomendados por la OTAN que lo sitúan en el 5% del PIB. España no alcanza el 2%. Mientras países como Francia o Alemania han incrementado sus gastos en defensa, dentro del Gobierno de Pedro Sánchez hay socios, como Sumar, que abogan por la salida de España de la OTAN. Un auténtico disparate en los tiempos actuales con una guerra en Europa.
Rusia ha optado por una estrategia de provocación constante, enviando drones a países de la Alianza Atlántica, violando en varias ocasiones su espacio aéreo. Cualquier agresión directa contra uno de estos Estados activaría una respuesta conjunta tal como reconoce el artículo 5 del Tratado, con consecuencias imprevisibles. Rusia ya ha advertido que un ataque a su país no tendría una “operación quirúrgica” como en Ucrania, en claras referencias a su armamento nuclear que hasta el momento no ha empleado contra Ucrania.
Por ello, resulta imprescindible que Europa avance hacia una mayor coordinación militar, refuerce su industria de defensa y asuma que garantizar la paz también exige capacidad de disuasión. La historia reciente demuestra que ignorar las advertencias puede salir demasiado caro.