Donald Trump se ha convertido en el mejor aliado de Vladimir Putin frente a una Europa cada vez más débil y dividida.
El acuerdo de paz de EEUU es de facto una derrota de Ucrania y también de Europa. El presidente americano tiene prisa por firmar un acuerdo que deja a Ucrania en una situación de debilidad y que premia al invasor. No es un acuerdo de paz sino la rendición formal de Ucrania. Como hizo en Gaza con Israel y Netanyahu; Trump quiere entregar Ucrania a Rusia.
Trump se deshizo en elogios hacia Putin en presencia de Zelenski. Lo cual evidencia del lado de quien está EEUU. Trump no es solo un populista, también es un antieuropeísta convencido. No solo ha declarado la guerra comercial a Europa mediante aranceles, también ha amenazado con retirarse de la OTAN, si los países miembros no incrementan su gasto en Defensa. Una decisión que el presidente de los EEUU no puede tomar de manera unilateral.
Trump y Putin tienen un acuerdo que forjaron en Alaska, y el presidente de los EEUU tiene el encargo de lograr que dicho acuerdo sea aceptado- o impuesto- a Zelenski. Si la vía diplomática, que consiste básicamente en que Ucrania ceda todo el territorio del que Rusia se ha apropiado durante la guerra, no es aceptada por Zelenski; la otra alternativa es que Rusia lo consiga por la vía militar. A Zelenski no le queda otra opción que aceptar las condiciones que le impone EEUU.
Sin la ayuda económica y militar de EEUU, Ucrania no va a poder resistir la ofensiva rusa, como ha hecho hasta ahora. Esta ayuda ha sido clave para la defensa de Ucrania, tras casi cuatro años de guerra. ¿Está Europa dispuesta a seguir ayudando a Ucrania?
Como ya ha advertido el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, Putin no se va a detener en Ucrania, sino que el objetivo es Europa. Una vez que consiga la total anexión de Ucrania, el presidente ruso podría continuar con su política imperialista de anexión de territorios, algunos de los cuales, como Lituania, Estonia o Letonia, son miembros de la OTAN, lo que podría involucrar al resto de los países aliados, incluidos España y otros Estados miembros, de acuerdo con el artículo 5 del Tratado de la Alianza Atlántica en un conflicto más amplio, de consecuencias imprevisibles porque Rusia posee armamento nuclear.
Cuando se desintegró la URSS en tiempos de Gorbachov y la perestroika, la OTAN hizo caso omiso a una de las exigencias de Rusia que era no expandirse hacia el este y esto ha dado lugar a que Rusia perciba su seguridad como amenazada.
Este compromiso nunca se plasmó en ningún documento, como reconoció recientemente el propio Vladimir Putin en una entrevista, admitiendo que habían sido ingenuos al confiar en la OTAN.