Queridos Reyes Magos:                                             

Tras un año marcado por guerras, corrupción y una profunda polarización de la vida pública, deseo que este 2026 que está a punto de comenzar sea un año lleno de amor y esperanza.

Que la política regrese a la senda del diálogo y el consenso entendida como una herramienta para mejorar la vida de los ciudadanos y no como un espacio de confrontación permanente. Que el Parlamento vuelva a ser, de verdad, la sede de la soberanía popular, un espacio donde se debatan ideas, se busquen acuerdos con responsabilidad y se represente con dignidad la pluralidad de la sociedad. Que los extremismos no ganen votos en las urnas ni en la calle. Que las responsabilidades políticas se asuman desde el primer momento. Que las víctimas sean siempre lo primero. Que impere la tolerancia y el respeto. Que venzan las utopías frente a un mundo cada vez más deshumanizado. Que la mentira no forme parte del discurso político. Que las guerras no las ganen siempre los mismos. Que los discursos de odio no tengan cabida en nuestra sociedad. Que las políticas populistas se curen con más democracia.

Que las personas vuelvan a estar en el centro de las políticas públicas, por encima de intereses partidistas o económicos. Y que las guerras terminen, junto con la impunidad de quienes las provocan, las alimentan o se benefician del sufrimiento ajeno. Que la paz no sea solo la ausencia de violencia, sino la presencia de justicia, derechos y oportunidades para todos.

Que quepamos todos en este mundo y no sobre nadie. Que el desamor se cure con más amor. Que la paz llegue a todos los rincones del planeta y que la intransigencia y la intolerancia dejen paso al respeto, a la convivencia y al reconocimiento del otro como igual, aunque piense distinto.

Que aprendamos a convivir sin miedo, a disentir sin odio y a construir sin excluir. Que la esperanza no sea una excepción, sino una costumbre compartida.

Que este 2026 traiga  esperanza, especialmente a quienes menos tienen. Solo así conseguiremos un mundo mejor y más justo.