No se entiende muy bien, al menos, entre la oposición venezolana, que sea la mano derecha de Nicolás Maduro; la vicepresidenta Delcy Rodríguez, responsable de la expatriación de ocho millones de venezolanos y de la existencia de más de dos mil presos políticos en las cárceles del país, la persona elegida por el trumpismo para pilotar la “nueva era” que se abre en Venezuela tras la detención, captura o secuestro, como ustedes quieran llamarlo, del dictador Nicolás Maduro.
La izquierda ha criticado la operación de EEUU para detener a Nicolás Maduro por considerar que viola el derecho internacional y la soberanía de un país. Sin embargo, cabe preguntarse si mantendrían ese mismo rechazo si la persona derrocada hubiera sido Franco, Videla o Pinochet. El derecho internacional, en muchas ocasiones, ha servido de refugio a narcodictaduras como la venezolana, primero bajo el régimen de Chávez y después con Nicolás Maduro. ¿Está legitimado el uso de la fuerza para acabar con las dictaduras?Es evidente que detrás de esta operación militar para detener a Maduro y poner fin a un régimen totalitario existe también un interés económico por parte de EEUU, para controlar las reservas de petróleo. Esta acción no se habría producido si Venezuela no fuera uno de los principales productores de crudo del mundo. ¿Por qué no actúan del mismo modo en países bajo regímenes totalitarios, cualquiera de África serviría de ejemplo? Pues por la sencilla razón de que son países pobres, sin recursos estratégicos.
DelcyRodríguez, que tiene prohibida la entrada en la UE por conculcar los derechos humanos en su país, se ha mostrado dispuesta ahora a colaborar con EEUU en materia de narcotráfico y de inversiones petrolíferas en Venezuela Eso sí, antes de aceptar el cargo se ha dirigido al país para pedir la liberación de Maduro y lanzar mensajes antiimperialistas, en una demostración más del cinismo político del chavismo.
Con Delcy Rodríguez al frente de Venezuela, el chavismo mantiene intacta su estructura de poder, empezando por la Justicia o el Ejército. Es imposible pensar en un verdadero cambio de ciclo en Venezuela si estos estamentos continúan en manos del chavismo.
María Corina Machado no es del agrado del presidente Donald Trump. Seguramente no le ha perdonado que fuera ella, y no él, quien ganara el Premio Nobel de la Paz. Trump se equivoca cuando afirma que María Corina Machado no tiene apoyo popular. Las elecciones presidenciales que el chavismo robó dieron como claro ganador a Edmundo González Urrutia con el 70% de los votos. Corina no pudo ser candidata porque estaba inhabilitada por el régimen de Maduro. El Tribunal Supremo de Venezuela, en manos del chavismo como el resto de las instituciones del Estado,le prohibió ejercer cargos públicos durante 15 años.
Por tanto, el único presidente legítimo de Venezuela es Edmundo González Urrutia. Delcy Rodríguez, figura clave del chavismo y responsable directa de los crímenes perpetrados por el régimen de Nicolás Maduro, no puede encabezar ninguna regeneración democrática cuando ha sido parte sustancial de un sistemacriminal que ha destruido el país.