Francisco Camps es un político amortizado dentro del PP, que hoy resta más que suma. Ha presentado una encuesta encargada por él mismo que lo muestra como el mejor candidato para liderar el PP, por encima de Juanma Pérez Llorca o María José Catalá.
No sé si el señor Camps sabe que presentarse sería el mejor regalo que podría hacerle a la izquierda porque muchos votantes no confiarían en un PP liderado por él.
Uno debe saber cuándo está de más y cuándo su tiempo en política ha pasado, máxime considerando los escándalos de corrupción ocurridos bajo su mandato, con varios ex consellers en la cárcel.
Aquellos años no solo erosionaron al partido, sino que abrieron la puerta a un cambio político que permitió a Compromís pasar de fuerza residual a actor decisivo en la Generalitat y en el Ayuntamiento de Valencia.
Aunque Camps fuera absuelto de todos los casos en los que ha sido juzgado, resulta imposible disociarlo de la época más corrupta del PP valenciano, con la Fórmula 1 y la visita del Papa. Aquellos escándalos hicieron posible que un partido como Compromís, que hasta entonces era un partido residual, antiguo BNV (Bloc Nacionalista Valencià), llegara a la Generalitat y a la alcaldía de Valencia. Si el PP lo hubiera hecho medianamente bien, Compromís nunca hubiera llegado a donde ha llegado. Un día un amigo mío me preguntó que cómo un partido como Compromís había crecido tanto en Valencia, en Alicante y en Castellón, bastante menos. Le respondí que Compromís crece por los errores del PP. ERC en Cataluña que llegó a tener un solo diputado en el Congreso de los Diputados, Ángel Colom y ahora tiene siete y con un personaje como Gabriel Rufián dispuesto a liderar una alianza de las izquierdas que le permita seguir viviendo de la política, creció de la mano de Mariano Rajoy. Las políticas de Rajoy ayudaron a que el independentismo creciera.
Por su parte, Juanma Pérez Llorca está haciendo méritos para ser candidato en el peor momento para el PP, tras la nefasta gestión de la dana. El president de la Generalitat, Pérez Llorca se ha mostrado abierto a dialogar con todas las fuerzas políticas, pese al no de Compromís y se ha reunido con las víctimas de la dana. . Cosa que no hizo su predecesor en el cargo que todavía conserva su acta de diputado.También con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez para tratar de agilizar las ayudas. Es una estrategia que apuesta por la estabilidad frente a la confrontación permanente.
Anunciar que con su candidatura el PP obtendría una mayoría absoluta está lejos de la realidad parlamentaria y suena más a una mera declaración de intenciones que a un análisis realista de la situación política actual. Camps resta más que suma.
El ex presidente de la Generalitat que siempre ha apelado a la lealtad institucional dentro del partido, no parece que ahora la tenga con los actuales líderes del PP.