La economía española crece, en gran medida, gracias el turismo. Este sector es uno de los principales motores económicos del país, con una aportación estimada del 12,6% del PIB, alcanzando los 200.699 millones de euros. Además, genera más de 2,7 millones de puestos de trabajo, y representa el 12,3% del empleo total. España cerró 2025 con un nuevo récord histórico, recibiendo aproximadamente 96,8 millones de turistas internacionales, un 3,2% más que en 2024.

El turismo en la Comunidad Valenciana vive un auge histórico, con récords en 2024 y principios de 2026, consolidándose como destino internacional de referencia. En el inicio de 2026, la región ha registrado cerca de 1,32 millones de turistas internacionales, con un aumento de gasto que supera los 2.250 millones de euros en meses clave. La Comunitat registró más de 11,7 millones de turistas internacionales hasta noviembre de 2025.

Hasta aquí, las grandes cifras.

Durante celebraciones como las Fallas de Valencia, las previsiones se han superado y el número de visitantes se ha incrementado respecto a años anteriores. Este crecimiento tiene un impacto directo en sectores como la hostelería, el comercio, el ocio y el transporte.

Sin embargo, a pesar de la importancia del turismo para la economía valenciana y para miles de familias, algunos partidos como Compromís y en general toda la izquierda defiende la necesidad de establecer límites para reducir la llegada de visitantes. “No nos caben más turistas”, ha afirmado el diputado de la formación valencianista, Alberto Ibáñez. Desconocemos qué medidas concretas pretenden aplicar para reducir el turismo, un sector clave para la economía valenciana y para el sustento de muchas familias. Resulta necesario, por tanto, plantear con claridad qué medidas podrían aplicarse y cómo afectarían a un sector clave. Cada año, miles de turistas visitan la Comunidad Valenciana, especialmente durante las Fallas.

En Cataluña y Baleares, ya surgieron hace tiempo movimientos radicales en contra del turismo.

La empresa privada en el punto de mira

El mismo diputado de Compromís ha propuesto la creación un nuevo impuesto dirigido a las grandes cadenas de supermercados, como Mercadona. Su presidente, Juan Roig que ha sido insultado por personajes como Irene Montero o Ione Belarra, que en la vida han creado un puesto de trabajo ni conocen el mundo de la empresa (en Mercadona trabajan 115.000 personas con contrato fijo, lo que la convierte en una de las principales empresas generadoras de empleo en España) propuso el IVA cero a los alimentos para aliviar el coste de la cesta de la compra que se ha visto incrementada por la situación geopolítica (guerra de Rusia e Irán). Sin embargo, el Gobierno, lejos de rebajarlo, ha incrementado su recaudación en más de 1.870 millones de euros extra al recuperar los tipos del IVA en alimentos y electricidad. Pero para la izquierda, la culpa es de los empresarios que ganan dinero y generan riqueza. Mientras tanto, el Gobierno nada en la abundancia.

España, además,  se encuentra en niveles récords de recaudación fiscal. Hacienda recaudará este año un 60% más que el ejercicio anterior. El infierno fiscal que soportan los ciudadanos recae especialmente sobre autónomos y gente trabajadora. Lejos de reducir los impuestos para aliviar la carga fiscal,  las medidas adoptadas han ido en sentido contrario. La era Sánchez deja más de 140 subidas de impuestos desde 2018. Tampoco el PP, en las comunidades donde gobierna, ha aplicado rebajas fiscales significativas, como podría ser la bonificación del impuesto de Patrimonio o la deflactación del IRPF, que Núñez Feijóo exige a Sánchez, pero que no aplica en las CCAA donde gobierna.

Hoy comienza la campaña de la Renta en medio del juicio de las mascarillas, donde en lo peor de la pandemia algunos desalmados se enriquecieron mientras los ciudadanos morían ahogados.