Hay personas que no hacen ruido, pero dejan huella. José Tarrazó fue una de ellas.

Autor prolífico, con cientos de artículos y 27 libros, colaborador de El Periódic d’Ontinyent durante más de dos décadas y también de Lo Clar, ha fallecido a los 87 años José Tarrazó. Pero más allá de los datos, que ya de por sí impresionan, queda su forma de entender la vida: desde la ética, la reflexión y el compromiso con la palabra.

         

                        

Siempre centrado en la ética y la filosofía, compartimos multitud de páginas en este mismo periódico, donde la próxima semana se publicará, a título póstumo, su último artículo, ya que, a pesar de su larga enfermedad, fue fiel a sus lectores hasta el final.

Era un hombre que pensaba, y que hacía pensar.

Su primer libro, “El hombre y la Paz”, se publicó en 1996 y se presentó en la Universidad de Valencia. Participó en programas de radio y televisión y fue reconocido como Mensajero de la Paz de la UNESCO.

Le recuerdo cuando gestionaba, junto a su mujer y su hija, el kiosco de la Glorieta. Allí coincidíamos a menudo, tomábamos café y hablábamos de lo que más le apasionaba, la literatura y la ética. Me invitó varias veces a la presentación de sus libros.  Admirador de Descartes, Aristóteles, Erasmo de Roterdam, Aranguren, Montesquieu o Platón, supo trasladar ese pensamiento a lo cotidiano, acercando la filosofía a quienes, quizá sin saberlo, la necesitaban.

Siempre de forma altruista y desinteresada, escribía por vocación. Tarrazó, al igual que José Ángel Gironés (fundador del cine club Utiye), fallecido hace unos años, merecen un reconocimiento por parte del Ayuntamiento de Ontinyent por su contribución a la cultura de nuestra ciudad.