Ninguna explicación por parte de Pedro Sánchez, más allá de prestarle su apoyo a Rodríguez Zapatero, como ya hizo con José Luis Ábalos, tras la gravísima imputación del ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por el presunto cobro de comisiones en el rescate, en plena pandemia, de la compañía aérea Plus Ultra.

Zapatero no ha sido solo un pésimo presidente del Gobierno, pese a que algunos quieran  poner en valor sus políticas sociales, sino que también será recordado por su gestión de la crisis económica, por su apoyo a la dictadura venezolana, donde actuó como mediador del lado del régimen de Nicolás Maduro y y por haber enfrentado a los españoles mediante una ley infame como es la ley de Memoria Democrática, que solo ha contribuido a reabrir viejas heridas.

No hay nada más peligroso para una democracia que un tonto con poder.

Vaya por delante la presunción de inocencia para José Luis Rodríguez Zapatero, que no siempre se respeta, pero el asunto pinta muy mal para quien ha sido durante años el principal referente del socialismo español. El mismo que decía que ser socialista es ”tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho”.

La oposición se equivoca al no presentar una moción de censura, aún sabiendo que la perdería. Al menos serviría para que sus socios se pronunciaran. Sabemos lo que piensa el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, que prefiere la corrupción sistémica del Gobierno antes de que gobierne la derecha y la ultraderecha, pero desconocemos la posición del PNV o de Junts.

Es la primera vez, en los años de democracia, que un expresidente del Gobierno es imputado y se sentará en el banquillo de los acusados por delitos todos ellos muy graves.

Como escribe Pedro Cuartango en ABC: Sea o no culpable de tráfico de influencias, Zapatero se presentó como defensor de los derechos humanos y de las causas perdidas cuando en realidad estaba haciendo negocios. Eso es lo realmente imperdonable

El Gobierno, en lugar de respetar la decisión del tribunal y defender la independencia de poder judicial, ha vuelto a cargar contra los jueces, acusándolos, una vez más, de practicar lawfare. Toda la izquierda arropa a Zapatero, como hizo con Santos Cerdán y José Luis Ábalos, actualmente en la cárcel.

Diana Morant, que aspira a ser la próxima presidenta de la Generalitat Valenciana,  se confesó no hace mucho tiempo como la “niña de Zapatero” y se refería al ex presidente del Gobierno como su padre político. Veremos qué dice ahora después de la imputación de quien considera su referente político. Sánchez llegó incluso a negar conocer a José Luis Ábalos, quien fue su mano derecha y una pieza clave en su llegada a La Moncloa.

La degradación de la política española ha llegado a tal extremo que lo único que favorece es que crezcan los populismos a uno y otro lado del tablero. Quienes más se benefician de esta situación de corrupción sistémica son Vox y  la extrema izquierda. Lo hemos visto recientemente en las  elecciones andaluzas, con el crecimiento tanto de Vox como de Adelante Andalucía.