Todos deberíamos felicitarnos de que Ontinyent cuente, por fin, con un nuevo hospital público moderno, accesible y dotado de las últimas tecnologías. Se trata de una infraestructura largamente esperada por la ciudadanía y fundamental para garantizar una atención sanitaria de calidad tanto para los vecinos de Ontinyent como para los de toda la comarca.
Sorprende que la oposición no haya sido capaz de reconocer la magnífica noticia que supone la puesta en marcha de este nuevo hospital, una reivindicación histórica que hoy es una realidad gracias al compromiso y la inversión de la Generalitat.
La construcción y puesta en funcionamiento del nuevo Hospital General de Ontinyent ha supuesto una inversión global cercana a los 73 millones de euros, convirtiéndose en una de las actuaciones sanitarias más importantes desarrolladas en la comarca en las últimas décadas desde la construcción del Hospital de la Fe de Valencia.
El centro dispone de cinco quirófanos, 80 camas de hospitalización y nuevas unidades especializadas, como la Unidad de Cuidados Críticos, la Unidad de Salud Mental y la Unidad de Daño Cerebral, ampliando significativamente la cartera de servicios sanitarios disponibles y evitando desplazamientos a otros hospitales de referencia.
A esta importante inversión en infraestructuras se suma el esfuerzo realizado para reforzar la plantilla, con una inversión superior a los 5 millones de euros destinada a la creación de 136 nuevas plazas profesionales. Gracias a ello, el nuevo hospital cuenta con los recursos humanos necesarios para prestar una atención sanitaria más cercana, especializada y de mayor calidad.
Estamos ante una infraestructura estratégica que mejora la sanidad pública, fortalece la capacidad asistencial del departamento de salud y responde a las necesidades presentes y futuras de Ontinyent y de toda su área de influencia.
Por todo ello, es de justicia felicitar al equipo de gobierno del Ayuntamiento de Ontinyent, con Jorge Rodríguez al frente, por su constancia y trabajo para hacer realidad una infraestructura tan necesaria para la ciudad y la comarca. Del mismo modo, hay que reconocer el compromiso de la Generalitat Valenciana, cuya inversión y apuesta decidida por la sanidad pública han permitido culminar este proyecto estratégico.
Lamentablemente, este reconocimiento no lo escucharemos ni de Compromís ni del PSPV, más preocupados por la crítica política que por valorar una actuación que supone un avance indiscutible para la sanidad pública y para el bienestar de los ciudadanos de Ontinyent y de toda la Vall d’Albaida.