“El Rincón de Pedro” ha cambiado de ubicación desde hace un par de meses y ahora se encuentra en la carretera de Montealegre a Hellín ,en el polígono el Mugrón. Su nombre “La Cueva de Pedro”. El mismo equipo y la misma cocina. Un local más amplio que el anterior, muy acogedor y con un estilo sobrio y elegante. Su decoración rústica imita al interior de una cueva, con un efecto muy logrado. La iluminación por la noche es perfecta para pasar una buena velada.

      

                 

Pedro mantiene intacta su propuesta culinaria y la calidad de sus elaboraciones, donde las especialidades siguen siendo los arroces, el pulpo, el gazpacho manchego y el lechazo al horno.

La apuesta por una materia prima de primera calidad a unos precios razonables sigue siendo la clave del éxito indiscutible de este restaurante de Almansa, donde Pedro y su mujer Isabel, trabajan con unos productos de primera calidad. Marisco, pescados o carnes, sin olvidar los deliciosos postres caseros como la esponja de chocolate o las torrijas con helado de canela.

Silverio, al frente de la barra, contribuye al buen funcionamiento del local,  y  a que las esperas no sean interminables.

La bodega ha mejorado bastante con una oferta más amplia y cuidada de referencias, donde predominan los vinos de Castilla La Mancha, una apuesta por los productos de proximidad y por la riqueza vinícola de la región. Pero en la carta también se pueden encontrar vinos de otras DO como Rioja, Ribera del Duero, Campo de Borja, el Bierzo o Valencia.

Destaca la barra semicircular, ahora más amplia y funcional que refuerza el carácter acogedor del restaurante.

Por ponerle un pequeño pero, lo haría en los cafés. Se sirve en cápsulas en lugar de café molido al momento, un detalle que desentona ligeramente con el elevado nivel gastronómico del resto de la propuesta.