Fue mi tío, José Simó Aynat, quien ordenó el desmontaje y traslado de la cúpula vidriera que se encontraba en el Palacio de los Vilaragut. Aquella decisión resultó determinante para la conservación de una pieza patrimonial de extraordinario valor, ya que el palacio fue derruido años después. De no haberse llevado a cabo aquel desmontaje, es muy probable que la cúpula hubiera desaparecido junto con el edificio que la albergaba.

La estructura fue trasladada e instalada posteriormente en la fábrica Paduana, donde permaneció durante años presidiendo el vestíbulo de entrada y convirtiéndose en un elemento singular dentro del conjunto industrial.

Más adelante, la familia Simó decidió donarla al Ayuntamiento, un gesto que garantizaba que la pieza pasara a formar parte del patrimonio colectivo y que pudiera preservarse para las generaciones futuras. En la actualidad, la cúpula permanece en un almacén municipal a la espera de una nueva ubicación y puesta en valor. Entre las posibilidades que se han planteado figuran el Ayuntamiento o el Museo Textil, espacios donde podría recuperar la visibilidad y el protagonismo que merece una obra de estas características. Compromís per Ontinyent era partidario de esta última opción.

Se trata de una auténtica joya modernista realizada en el taller de Hermanos Mauméjean, considerados entre los máximos representantes del auge de la vidriera artística durante el Modernismo. Los Mauméjean desarrollaron una intensa actividad en España y dejaron obras de gran calidad técnica y artística en edificios civiles, religiosos y espacios representativos. La riqueza ornamental, el tratamiento de la luz y la cuidada elaboración de sus vidrieras convirtieron sus creaciones en referentes de una época de especial esplendor artístico.

Como recuerda Alfred Bernabeu en su artículo «Els Vilaragud, senyors de la baronia d’Ontinyent i la Paduana», esta pieza constituye no solo un elemento decorativo de gran belleza, sino también un testimonio de la historia local, del pasado industrial y de la evolución patrimonial de Ontinyent. Su recuperación y futura instalación en un espacio público supondrían devolver a la ciudadanía una parte importante de su memoria histórica y artística.

Es responsabilidad ahora del Ayuntamiento de Ontinyent recuperar esta joya modernista y ubicarla en un nuevo emplazamiento como parte del patrimonio cultural y artístico de la ciudad.