La incógnita continúa sin desvelarse. Las dudas sobre la candidatura de Juanma Pérez LLorca en las próximas elecciones autonómicas siguen en el aire tras la visita de Alberto Núñez Feijóo a Sueca, donde se reunió con la cúpula del partido en un almuerzo en el que no faltaron las críticas a Pedro Sánchez y a José Luis Rodríguez Zapatero. Asociaciones de víctimas de la dana y profesores de la enseñanza pública valenciana, que han pospuesto la huelga indefinida hasta el mes de septiembre, se manifestaron a la llegada de Núñez Feijóo.
Las asociaciones de víctimas acusan al líder del PP de mantener el aforamiento de Carlos Mazón, actualmente diputado, quienel pasado martes se encontraba en les Corts mientras intervenía Joan Baldoví cuando las cámaras mostraron el momento en que el expresidente de la Generalitat soltaba una carcajada cuando el portavoz de Compromís intervenía en Les Corts para recordarle los wasaps que Mazón intercambió el día de la dana con miembros del Consell.
El PP parece no tener prisa por despejar la incógnita sobre su candidatura.
Los silencios en política son importantes y suelen interpretarse como señales. No hubo un respaldo explícito a Pérez LLorca por parte del líder del PP que sí lo ha hecho, por ejemplo, con el alcalde de Alicante, Luis Barcala. A menos de un año de las elecciones autonómicas, el PP no tiene un candidato claro, a diferencia del PSOE y Compromís, cuyos cabezas de cartelparecen estar ya definidos, con Diana Morant y Joan Baldoví.
Pérez Llorca ha tenido la difícil tarea de sustituir a Carlos Mazón, que dimitió de su cargo un año después de la tragedia de la dana, que se cobró 230 víctimas mortales. Sin embargo, no ha logrado desprenderse de la etiqueta de heredero político de la etapa anterior, algo que Joan Baldoví se ha encargado de recordarle en numerosas ocasiones.
A favor de Pérez Llorca juega su perfil dialogante y su capacidad para alcanzar consensos. Sin embargo, algunas de las decisiones adoptadas durante esta etapa al frente de la Generalitat no habrían terminado de convencer en Génova, que será quien tenga la última palabra sobre la candidatura.
María José Catalá, que fue el nombre que sonó con más fuerza para sustituir a Carlos Mazón tras su dimisión, repetirá como candidata a la Alcaldía de Valencia.
Mientras tanto, Francisco Camps continúa postulándose como la figura capaz de devolver una mayoría absoluta en la Comunidad Valenciana. Una candidatura que para el PP es más un problema que una solución y que genera más división interna que consenso.
Todo parece indicar que no habrá un congreso regional antes de las elecciones, por lo que la elección del candidato no se resolverá mediante un proceso de primarias, sino que será la dirección nacional quien tenga la última palabra sobre quién encabezara el proyecto electoral del PP.