Cada verano el calor llega antes y se baten récords de temperaturas extremas como consecuencia del cambio climático que algunos niegan. Partidos como Vox hacen campaña  contra de la Agenda 2030 de la ONU, suscrita por 193 países para impulsar medidas relacionadas con el desarrollo sostenible y la lucha contra  el cambio climático. Los de Abascal califican estas políticas como “chiringuitos ideológicos”.

España se encuentra en situación de alerta máxima en distintas zonas del país, especialmente en el norte, en  lugares como Bilbao o Galicia, donde hace solo unos años era impensable  sobrepasar los 40 grados.

Con el aumento de las temperaturas también crece el riesgo de incendios forestales y los problemas de salud relacionados con el calor extremo. Las muertes asociadas  a las altas temperaturas también se han disparado, especialmente en las personas más vulnerables. La primera ola de calor en España ya ha dejado 108 muertos.

Los incendios forestales han calcinado entre 350.000 y 400.000 hectáreas en 2025, convirtiéndolo en el peor año de la serie histórica, superando todos los registros anteriores. En lo que llevamos de año han ardido cerca de 40.000 hectáreas. Esta cifra representa casi el triple de la registrada en el mismo periodo del año anterior. Es importante seguir las medidas de seguridad recomendadaspor los médicos para prevenir los golpes de calor, especialmente en aquellos trabajos o profesiones que requieren una gran exposición al exterior.

El monte es una verdadera bomba de relojería porque existe una gran acumulación de material combustible después de una primavera lluviosa.

En Ontinyent ya sabemos lo que supone perder el patrimonio ecológico, como ocurrió en el incendio de 1994, donde este próximo 4 de julio se cumplirán 32 años de aquel fatídico incendio que arrasó 6.000 hectáreas y en el que murieron cinco personas al estrellarse una avioneta.

En España no existe una política suficiente de prevención y extinción  de incendios y cada año cada vez se destinan menos recursos y menos profesionales. En Castilla y León vimos cómo una de las primeras medidas de Vox tras llegar  al gobierno de la mano del PP fue recortar recursos en Emergencias. Y lo mismo ocurrió en Valencia antes de la dana, suprimiendo la Unidad Valenciana de Emergencias. Una de las primeras medidas que tomó Carlos Mazón como presidente de la Generalitat Valenciana.

Siempre se ha dicho que los incendios se apagan en invierno, y eso requiere de una política de prevención y una mayor inversión de recursos, no solo en medios técnicos, sino también en recursos humanos.