Joan Baldoví reclama para la Comunidad Valenciana un adelanto electoral mientras, a nivel nacional, su formación política, integrada dentro de Sumar, continúa apoyando al Gobierno de Pedro Sánchez.
Baldoví, que se presenta por la formación nacionalista valenciana como candidato a la Generalitat, pide anticipar los comicios autonómicos en un momento en que a Compromís le sonríen las encuestas. Algunas apuntan incluso a un posible “sorpasso” al PSPV, cuya candidata Diana Morant, puesta a dedo por Pedro Sánchez, como también lo fueron Pilar Alegría en Aragón y María Jesús Montero, en Andalucía y todos conocemos lo que esas decisiones han supuesto para el PSOE en términos electorales, será la candidata del PSPV a la presidencia de la Generalitat. A diferencia de la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, Morant no es un rostro conocido en Valencia. Tampoco, como ministra de Ciencia se ha prodigado mucho en su departamento ministerial.
Compromís lleva reclamando un adelanto electoral prácticamente desde el primer momento de producirse la dana y cuestionando la legitimidad del Gobierno de Pérez LLorca, que fue la persona designada por el PP para sustituir a Carlos Mazón.
La formación nacionalista pide elecciones por puro tacticismo político.
A Compromís parece seguir costándole asumir el resultado electoral de 2023, cuando los valencianos los mandaron a la oposición. Desde entonces, han ejercido una oposición poco constructiva, especialmente tras la dana. Si es execrable utilizar a las víctimas de ETA, como hace permanentemente el PP cada vez que tiene ocasión para sacar rédito electoral, igualmente de repugnante es utilizar el dolor de las 230 personas que fallecieron en Valencia el día de la dana.
Mazón hizo una penosa gestión en aquellos trágicos días y asumió sus responsabilidades políticas; tarde, pero las asumió. No hemos visto que el ministro de Transportes, Óscar Puente, haya asumido ningún tipo de responsabilidad tras la muerte de 46 personas en el accidente ferroviario de Adamuz, un accidente que se produjo por la falta de mantenimiento de la vía y cuyo ministerio depende exclusivamente de él.
Compromís lleva ya tiempo instalado en una permanente precampaña electoral en la Comunidad Valenciana. Hemos visto a dirigentes como Joan Baldoví participar en manifestaciones en defensa de la escuela pública valenciana, pese a que durante los ocho años del Botànic no atendieron ninguna reivindicación del profesorado.
También los hemos visto participar en las sucesivas manifestaciones para pedir la dimisión de Carlos Mazón y, ahora además pedir la retirada de su aforamiento.
La formación nacionalista parece aplicar una doble vara de medir. Si considera que en la Comunidad Valenciana se dan las circunstancias necesarias para adelantar las elecciones, resulta difícil entender por qué no mantiene esa misma reivindicación en el Congreso de los Diputados, donde la situación política del Gobierno es agónica.
En la Comunidad Valenciana, el PP, con el apoyo de Vox, ha conseguido aprobar los Presupuestos, sin incluir la “prioridad nacional” que exigía Vox. Sin embargo, el Gobierno de Pedro Sánchez sigue sin presentarlos, incumpliendo el mandato constitucional. El Gobierno de Pedro Sánchez lleva algo más de tres años consecutivos sin aprobar unos nuevos Presupuestos Generales del Estado. Las últimas cuentas públicas vigentes datan del año 2023. Este retraso en la aprobación de los PGE, la ley más importante de cualquier Gobierno, agrava aún más los problemas de financiación de la Comunidad Valenciana, históricamente una de las peor financiadas de todo el país y perpetúa una situación de infrafinanciación que sigue sin resolverse.
El PP valenciano, a diferencia del Gobierno de la Nación, cuenta con una mayoría parlamentaria en Les Corts, una mayoría de la que carece actualmente Pedro Sánchez, que sigue negándose a someterse a una cuestión de confianza, como le han pedido el PP, Vox y Junts.