El lunes 3 de agosto abrió sus puertas la Cooperativa La Viña para recibir las variedades blancas. La campaña se ha adelantado aproximadamente quince días respecto a años anteriores debido a las altas temperaturas registradas durante los últimos meses. Las  variedades más tempranas en llegar a la cooperativa han sido la gewürztraminer y la chardonnay.

Las normas de campaña se mantienen igual que el año pasado, con la única diferencia que se ha aumentado el grado mínimo  de las variedades blancas, que pasa de 10,50 a 12,50. También ha habido un pequeño cambio en el horario de descarga, que durante este inicio de campaña será de 7 a 14 horas.

A pesar del adelanto de la vendimia, las previsiones apuntan a una campaña de buena calidad, aunque con una producción inferior a la de la pasada campaña. El intenso calor de los meses de julio y agosto, con temperaturas en torno a los 40 grados ha provocado que la uva no haya alcanzado el tamaño habitual, lo que se traduce en pérdida de kilos.

Otro de los efectos de las altas temperaturas  ha sido la elevada maduración de la uva. Esta situación  ha llevado a muchos agricultores a entrar la uva en bodega por encima de los 12,50 grados,  máximo permitido en las variedades blancas. Tanto excederse como no llegar está penalizado.

Para hacer frente a esta elevada maduración, muchos agricultores han optado por realizar la vendimia por la noche, aprovechando las temperaturas más bajas. Entre la madrugada y el  mediodía puede llegar a haber una diferencia de 20 grados. La vendimia nocturna estuvo prohibida durante muchos años, pero actualmente se ha convertido en una alternativa para evitar que la uva entre en bodega con un grado de maduración excesivo.

En mi caso, preveo una vendimia inferior a la del año pasado en torno a un 30%. Donde más voy a notar la caída de kilos será en las variedades francesas, cabernet sauvignon y cabernet franc, mientras que en la garnacha tintorera espero obtener una producción superior a la del año pasado. Las variedades autóctonas se comportan mejor ante las inclemencias meteorológicas, ya que están mejor adaptadas a las condiciones climáticas de la zona.

He estado dando una vuelta por la finca para comprobar el estado de la uva y, en general, es muy bueno, por lo que no será necesario realizar un nuevo tratamiento. La proximidad de la vendimia hace que también sea importante respetar los plazos de seguridad de algunas materias activas, que puede llegar a ser de 28 días, como es el caso de la boscalida, empleada para combatir el oídio, o del cimoxanilo,  utilizado para el mildiu.

La campaña está marcada, por tanto, por el adelanto de la vendimia, las altas temperaturas y una menor producción, aunque las primeras previsiones apuntan a que la calidad de la uva puede ser buena.