El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la entrevista que ha concedido a la Cadena Ser, ha negado que en España exista una alternancia al Gobierno progresista. Es decir, resta legitimidad al PP y a Vox, que actualmente son las fuerzas conservadoras y que, según todas las encuestas, sumarían una mayoría absoluta.
Esto lo afirma una persona que pactó con formaciones políticas como EH Bildu o ERC, socios parlamentarios del actual Gobierno progresista, en el que también estaba Junts, que de progresista tiene bien poco.
La línea roja parece que ahora sea que el PP pacte con Vox, mientras se pretende olvidar que el actual Gobierno llegó al poder gracias, entre otros, a acuerdos con partidos como Bildu, ERC y Junts.
La alternancia política es la base de cualquier democracia avanzada.
Sánchez que no responsabiliza a Marruecos de la entrada ilegal en territorio español de más de 80.000 personas, señala a Rusia, Israel y a una supuesta “internacional ultraderechista” como principales responsables.
Parece normal que el presidente del Gobierno no haya suspendido sus vacaciones en Lanzarote después de la violación de la integridad territorial que ha sufrido nuestro país por parte de Marruecos. Lo ocurrido los pasados 30 y 31 de julio no habría sucedido si Marruecos lo hubiera impedido.
¿Qué está ocultando el Gobierno de Pedro Sánchez para que Marruecos decidiera, algo que evidentemente no se improvisó, permitir que 80.000 personas llegaran a Ceuta de manera irregular, la mayoría mujeres y niños, en una entrada masiva que difícilmente pudo producirse sin el conocimiento y la permisividad de las autoridades marroquíes?
Las fronteras son inviolables.
España, que no he tenido ningún problema en tomar medidas contra Italia, después de que el Gobierno de Meloni decidiera suspender el acuerdo de Schengen con España, ni siquiera ha convocado a la embajadora de Marruecos para exigirle explicaciones después de la invasión que se produjo en Ceuta el pasado día 30 y 31 de julio.
Con Israel la reacción fue inmediata, se rompieron las relaciones diplomáticas y se canceló la venta de armas. Con Marruecos, por decirlo educadamente, la actitud ha sido bastante más condescendiente. No se ha hecho absolutamente nada. Todo han sido elogios hacia el rey Mohamed VI.
A pesar de no contar con apoyos parlamentarios ni con Presupuestos Generales del Estado, el presidente del Gobierno insiste en su intención de agotar la legislatura. Una legislatura imposible de sostener.
Aunque los números económicos le favorecen, siempre que tiene ocasión los saca a reducir: España crece más que la media europea en términos de PIB, el paro ha disminuido, aunque aún no sepamos el número exacto de fijos discontinuos que no computan en las listas del INEM, y se ha sobrepasado la cifra de 22.000 millones de personas de alta en la SS.
Sin embargo, la tensión en el Ejecutivo con sus socios de Gobierno es más que evidente.