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«Somos el país del mundo que más científicos aporta a la acuicultura»

El gerente de la Asociación Empresarial de Acuicultura de España, Javier Ojeda, asegura durante el congreso europeo celebrado en València que es importante explicar que el producto es «seguro, saludable y sostenible»

Javier Ojeda modera el Indutry Forum, en el Congreso de Acuicultura celebrado en València.

Javier Ojeda modera el Indutry Forum, en el Congreso de Acuicultura celebrado en València. / Francisco Calabuig / Francisco Calabuig

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J.M. Bort

J.M. Bort

València

La acuicultura, a menudo reducida al concepto de piscifactoría, es un sector estratégico que combina ciencia, tecnología y tradición. En España se ha consolidado como pieza clave para el suministro de pescado y, en la Comunitat Valenciana, representa una oportunidad de desarrollo sostenible con gran potencial económico y social, generando empleo y fortaleciendo la industria alimentaria local.

«El sector productivo y el mundo científico están muy unidos y eso nos ayuda a progresar», explica Javier Ojeda, gerente de Apromar, la Asociación Empresarial de Acuicultura de España, que recibió durante el congreso «La ciencia investiga lo que el sector necesita y, a la vez, el sector encuentra centros de investigación y científicos de gran nivel», añade Ojeda.

La fortaleza del sector español se apoya en la tradición pesquera y en una extensa red de instituciones, como el Instituto Español de Oceanografía, el CSIC y centros autonómicos. Esta base ha permitido avanzar en áreas tan diversas como nutrición, genética y bienestar animal. «Sin conocimiento científico no se va a ningún lado», resume Ojeda, que subraya la importancia de mantener esta colaboración constante entre investigación y producción.

Javier Ojeda, gerente de Apromar.

Javier Ojeda, gerente de Apromar. / Francisco Calabuig / Francisco Calabuig

En la Comunitat Valenciana, la apuesta se centra en especies autóctonas: lubina, dorada, corvina, seriola o anguila, mientras que en zonas puntuales se trabaja con trucha. «En medio natural se crían especies locales; para las exóticas se necesita un sistema cerrado sin contacto con ríos o mares», aclara.

Entre los retos, la burocracia destaca como un cuello de botella: «Trabajamos en espacios públicos, con permisos y trámites que deberían agilizarse. Si un inversor quiere instalarse, no puede esperar años». Otro desafío es la comunicación: aunque la mitad del pescado que se consume procede de granjas, la sociedad apenas lo percibe. «Es importante explicar que la acuicultura es segura, saludable y sostenible».

El futuro del sector pasa por la innovación. Una tendencia es situar granjas más lejos de la costa, lo que exige inversiones y tecnología avanzada

El cambio climático añade presión adicional. Desde plásticos y eutrofización hasta sequías y temporales que afectan directamente a los ecosistemas, además del aumento de la temperatura del agua, que altera bacterias y microorganismos. «Todo lo vamos aprendiendo sobre la marcha», reconoce Ojeda.

El futuro del sector pasa por la innovación. Una tendencia es situar granjas más lejos de la costa, lo que exige inversiones y tecnología avanzada. Otra son los sistemas de recirculación en tierra firme, que filtran constantemente el agua y reducen casi por completo la necesidad de renovarla. También se desarrollan proyectos multitróficos que combinan especies de distintos niveles en el mismo entorno. «La acuicultura es muy diversa, no hay un único modelo», subraya.

La solución pasa por planificación y zonificación del medio marino, en la que ya se trabaja a nivel europeo, nacional y autonómico

Lejos de competir, pesca y acuicultura son complementarias. «Hace falta más pescado en el mercado y lo logramos entre ambos sectores. Colaboramos con asociaciones de pesca a nivel español, valenciano y europeo», explica Ojeda. El reto es convivir en un espacio cada vez más disputado: turismo, defensa, energías renovables o protección ambiental. La solución pasa por planificación y zonificación del medio marino, en la que ya se trabaja a nivel europeo, nacional y autonómico.

Bela H. Buck, durante su intervención en el Industry Forum.

Bela H. Buck, durante su intervención en el Industry Forum. / Francisco Calabuig / Francisco Calabuig

La Comunitat Valenciana destaca gracias a centros en Alicante, la Universitat Politècnica de València o el Instituto Torre de la Sal. «Es un círculo virtuoso: ganan los centros de investigación, las empresas, las administraciones y, sobre todo, los ciudadanos, que ven cómo sus impuestos se traducen en conocimiento y en un producto saludable y sostenible», concluye Ojeda.

Reconocimiento a la trayectoria

Durante AE2025, Ojeda moderó el Industry Forum, que abordó la acuicultura ‘offshore’, desarrollada en zonas alejadas de la costa y expuestas a condiciones extremas. El gerente de Apromar recibió durante el Congreso AE2025 el prestigioso EAS Honorary Life Membership Award de la European Aquaculture Society (EAS), en reconocimiento a su trayectoria y contribución al sector acuícola en España y Europa.

El foro reunió a investigadores, responsables políticos y líderes empresariales para debatir oportunidades y retos de la acuicultura en mar abierto, con participación de expertos internacionales. Este tipo de acuicultura es clave para satisfacer la creciente demanda global de alimentos acuáticos, impulsando la innovación tecnológica, la gestión ambiental responsable y la resiliencia del sector.

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