Si hay algún personaje dentro de la política que entendió el sentido de las redes sociales y logró dar mucho juego en ellas, ese ha sido sin duda Esteban González Pons, vicepresidente del Grupo Popular Europeo y antaño, conseller de Educación en la etapa del Gobierno valenciano de Francisco Camps.

González Pons no ha dudado en usar Twitter para lo que está, para debatir, exponer ideas y comentar la actualidad. También para promocionar sus libros, ya que ha cultivado su faceta de escritor.

Aunque en la mayoría de ocasiones sus intervenciones han traído consigo polémica, el valenciano era un perfecto jugador de las redes. Y lo era, en pasado, porque ha anunciado que las deja, precisamente a través de una de ellas. Con un tuit, González Pons explica que abandona Twitter e Instagram. Y lo hace "porque le da la gana, porque aún puedo", descartando las razones más típicas: la agresividad que escupe el personal detrás de un perfil anónimo. En este caso, dice, que es para "evitar convertirme en un adicto". La mayoría debería hacérselo mirar y reflexionar sobre esto.

Twitter echará de menos a González Pons, pero él va a otro sitio: "Empieza mi viaje de vuelta a la vida real. Hasta luego."