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Hallan un gusano vivo de 8 cms en el cerebro de una mujer: cómo se infectó y qué síntomas tenía

La lombriz fue descubierta durante una cirugía cerebral

El gusano vivo hallado en el cerebro de una mujer tenía 8 cms de largo; al lado, la imagen de dónde estaba alojado.

El gusano vivo hallado en el cerebro de una mujer tenía 8 cms de largo; al lado, la imagen de dónde estaba alojado.

Llevaba cerca de dos años con diferentes síntomas que la habían obligado incluso a ingresar en un hospital, pero ningún médico había dado con el origen de su problema hasta que empezó a sufrir olvidos y depresión. Un neurocirujano la atendió y apostó por someterla a una cirugía cerebral. Eso fue, a la postre, lo que le salvó la vida porque lo que en doctor encontró dentro de su cerebro era impensable, tanto que ni el propio médico se lo esperaba: un gusano vivo retorciéndose y de nada más y nada menos que 8 centímetros de largo.

Ha sido en Australia y la paciente es una mujer de 64 años que sigue bajo supervisión médica, aunque se encuentra bien y recuperándose, y cuyo caso está dando la vuelta al mundo por lo insólito, ya que no se conocía nada igual.

Qué síntomas tenía la paciente

Los síntomas que presentaba la mujer empezaron en 2021. Fue entonces cuando tuvo que entrar un hospital debido a que sufría dolor abdominal y diarrea desde hacía semanas, a los que recientemente se había sumado la presencia de la fiebre, tos seca, sudores nocturnos y dificultad para respirar.

Los médicos sometieron a la paciente a numerosas pruebas, biopsias incluidas, pero nadie dio con lo que le ocurría. De hecho, ninguno de los análisis halló ni rastro de larvas microscópicas pese a que en aquellos momentos éstas debían estar migrando desde el intestino a otros órganos, como el hígado, los pulmones o el cerebro, donde finalmente fue hallado el gusano.

"En retrospectiva, estos síntomas probablemente se debieron a la migración de larvas de lombrices intestinales desde el intestino a otros órganos (...) En aquel momento, tratar de identificar las larvas microscópicas, que nunca antes habían sido identificadas como causantes de infección humana, era como intentar encontrar una aguja en un pajar", selala directora de Microbiología Clínica del Hospital de Canberra, Karina Kennedy.

Un gusano como el que la mujer tenía vivo, retorciéndose, en el cerebro.

Un gusano como el que la mujer tenía vivo, retorciéndose, en el cerebro.

Dado que entonces no dieron con el origen del problema de la mujer, ésta volvió a casa y meses después, ya en 2022, volvió de nuevo al hospital aquejada de olvidos y depresión. La atendió el doctor Hari Priya Bandi, quien decidió hacerle una resonancia magnética y, después de hallar varias anomalías en ésta, someter a la mujer a una cirugía cerebral. Al abrirla, el médico encontró el gusano vivo y retorciéndose dentro del cerebro.

"Nadie esperaba encontrar eso. Los neurocirujanos tratan regularmente infecciones en el cerebro, pero este fue un hallazgo único", comenta el doctor Sanjaya Senanayak, a quien el cirujano que extrajo el gusano vivo del cerebro de la mujer pidió ayuda tras el descubrimiento.

Cómo llegó el gusano a su cerebro

Un equipo médico trató de averiguar qué tipo de parásito era la lombriz hallada en el cerebro de la paciente y qué tratamiento debía dársele a ésta, pero no encontraron una respuesta satisfactoria y los especialistas optaron por pedir ayuda a otros expertos.

Enviaron el gusano a un laboratorio y allí fue donde establecieron qué tipo de lombriz era. No se trataba de una lombriz intestinal, como creían al principio, sino que era una Ophidascaris robertsi, un parásito que generalmente se encuentra en el esófago y el estómago de las pitones diamantina o 'pitones de alfombra'.

La mujer que había actuado de huésped no tenía relación con las serpientes, pero sí recolectaba hierbas en la zona en la que vivía, un área donde está presente este tipo de pitón. Los especialistas creen que pudo ingerir hierba contaminada con las heces de una serpiente pitón que estuviese infectada con el gussano y que así fue como el parásito entró en su cuerpo.

La pitón diamantina que suele actuar de huésped con el gusano vivo que la mujer tenía en el cerebro.

La pitón diamantina que suele actuar de huésped con el gusano vivo que la mujer tenía en el cerebro.

Los expertos, que señalan que aunque casos como éste son extraordinarios, recuerdan la importancia de lavar cuidadosamente los alimentos que se recogen en un entorno salvaje porque pueden estar contaminados por enfermedades que, en principio, sólo se transmiten a los animales y no a los humanos, pese a que en ocasiones sí se da esa transferencia, como en principio ocurrió en el ya famoso coronavirus.

De hecho, según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, tres cuartas partes de las enfermedades infecciosas nuevas o emergentes en el ser humano proceden de animales.

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