09 de septiembre de 2020
09.09.2020
Levante-emv
Gases de efecto invernadero

La ONU alerta de que la crisis climática sigue agravándose pese al frenazo derivado de la pandemia

Todo apunta a que el período 2016-2020 será el quinquenio más cálido jamás registrado

09.09.2020 | 17:17
El vapor de agua emana de varias chimeneas en una planta de Boxberg, Alemania.

El parón en la actividad por la pandemia del coronavirus ha reducido ligeramente las emisiones de gases de efecto invernadero, pero no ha servido para detener el avance de la crisis climática, que sigue agravándose, según datos recopilados por la ONU.

En un nuevo informe publicado este miércoles, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y Naciones Unidas señalan que las concentraciones de gases en la atmósfera registran niveles sin precedentes y no dejan de aumentar, mientras que todo apunta a que el período 2016-2020 será el quinquenio más cálido jamás registrado.

"Este ha sido un año sin precedentes para las personas y para el planeta. La pandemia de la COVID-19 ha trastocado vidas en todo el mundo. Al mismo tiempo, el calentamiento de nuestro planeta y la alteración del clima han continuado a un ritmo acelerado", apunta en el documento el secretario general de la ONU, António Guterres.

"Este informe evidencia que, aunque muchos aspectos de nuestras vidas se han visto alterados en 2020, el cambio climático avanza implacable", añade el secretario general de la OMM, Petteri Taalas.

Una caída temporal de las emisiones

Según el estudio, que recopila datos de varias agencias internacionales, se espera que en 2020 las emisiones globales de CO2 disminuyan entre un 4 % y un 7 % como consecuencia de las medidas de confinamiento impuestas para combatir el coronavirus.

Las emisiones llegaron a caer un 17 % en términos interanuales en abril, pero para principios de junio ya se habían vuelto a situar cerca de los niveles de 2019, cuando se registraron máximos históricos.

En los últimos años, las emisiones habían subido tanto que la caída sin precedentes vivida en abril apenas situó las emisiones en cifras similares a las de 2006. En 2019, se alcanzó un nuevo récord de 36,7 gigatoneladas (Gt) de CO2 emitidas, lo que supone un 62 % más que las registradas cuando empezaron las negociaciones sobre el cambio climático en 1990.

El estudio confirma nuevamente que los actuales niveles de emisiones "no son compatibles" con las trayectorias que deberían seguir para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París, el gran pacto sellado en 2016 para mantener el alza de las temperaturas este siglo por debajo de 2 grados centígrados con respecto a los niveles preindustriales.

Según la OMM, la reducción de las emisiones en 2020 tendrá un efecto muy limitado en la tasa de incremento de sus concentraciones atmosféricas de CO2, dado que estas son el resultado de las emisiones actuales y pasadas y del período de vida sumamente prolongado de ese gas.

Así, las concentraciones no han dado señales de tocar techo y han seguido aumentando hasta alcanzar nuevos registros sin precedentes, según el informe, que subraya que para estabilizar el cambio climático, las emisiones deben reducirse de forma sostenida hasta lograr que las emisiones netas sean equivalentes a cero.

Temperatura sin precedentes

Según el informe, se espera que la temperatura media mundial del período 2016-2020 sea la más cálida de la que se tiene constancia, aproximadamente 1,1 grados centígrados por encima de la media de 1850-1900, el período que se toma como referencia para evaluar el cambio que la temperatura ha experimentado desde la era preindustrial, y 0,24 grados más cálida que la temperatura media mundial del período 2011-2015.

Entre 2020 y 2024 hay fuertes posibilidades de que por lo menos en un año se superen en 1,5 grados los niveles preindustriales, algo que se busca impedir con el Acuerdo de París.

Mientras, sigue reduciéndose la extensión de hielo marino en el Ártico, que ha disminuido en todos y cada uno de los meses entre 1979 y 2018, según el estudio.

También sigue perdiéndose masa de hielo en los glaciares y la subida del nivel del mar se ha acelerado en el último decenio, al tiempo que los océanos han visto cómo su temperatura sube de forma continuada, lo que está teniendo consecuencias meteorológicas y en la biodiversidad.

La ONU, además, alerta de que la pandemia ha afectado a la recopilación de datos sobre el clima, lo que puede dejar lagunas en las cifras históricas y perjudicar a los pronósticos de cara a los próximos años.

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