15 de junio de 2018
15.06.2018

'Aquarius', una cuestión de Derechos Humanos

15.06.2018 | 04:15

Mucho se habla de derechos humanos. Sin embargo, cuando estos se cumplen lo festejamos como algo inaudito, puesto que rara vez se cumplen por parte del poder capitalista los acuerdos, leyes y convenciones europeas que los amparan. Esto debería preocuparnos, ya que estamos empezando a ver con normalidad las fronteras físicas, muros, alambres, ejércitos y policías protegiendo lo nuestro. Vemos con normalidad que trabajadoras del hogar no estén dadas de alta en la Seguridad Social, vemos normal que detengan a un vendedor ambulante por estar trabajando, vemos normal que violen a trabajadoras en Huelva, vemos normal que a gente que huye de la miseria de la guerra se le considere ciudadanía de segunda o tercera categoría, sin ningún derecho laboral ni social, ni siquiera a la asistencia sanitaria. Vemos con normalidad que mueran en el mar, vemos normal que se les aplique una Ley de Extranjería injusta que permite que miles se hacinen en los CIEs.

Esta situación favorece a la extrema derecha que alienta el odio y rechazo al inmigrante como el causante de los males que aquejan a buena parte de la clase trabajadora nativa, mientras empresarios, banqueros y políticos corruptos vacían las arcas públicas en paraísos fiscales. Y el teatro de la injusticia tarda años y años en condenar con sus juicios televisados. Porque el discurso del odio cala en una sociedad desestructurada, que se resiste a organizarse colectivamente para buscar salida a la precariedad de su vida, generando racismo, xenofobia, intolerancia, socavando los lazos de solidaridad. Porque nuestro pensamiento es «nada de lo humano me resulta ajeno» y porque «nada de lo ajeno podemos dejar de reconocerlo como humano», bienvenidos refugiados del Aquarius. Cecilia López. CGT-La Safor (Gandia).

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