09 de julio de 2018
09.07.2018

Censurado

09.07.2018 | 04:15

La tecnología forma parte de nuestra vida diaria. Millones de personas se conectan a la red y se sienten libres en todo momento de expresar sus opiniones y compartirlas, supuestamente desde el respeto y la educación. Como consecuencia del uso masivo de las redes sociales, y sobre todo de su mal uso, ha surgido la censura. Pero el verdadero problema no está en que se aplique esta medida, sino en quién la está aplicando. Redes sociales como Instagram o Twitter tienen una serie de políticas que debes aceptar para utilizarlas y, por tanto, tienen la capacidad y el poder sobre el contenido que publicas, pudiendo modificarlo e incluso eliminarlo.

Estas redes están repletas de cuentas que publican fotos en las que la mujer aparece como un mero objeto sexual, fotos donde hay armas y drogas, fotos que muestran maltrato animal, opiniones que incitan al odio y a la violencia€ De todas estas publicaciones menos de la mitad son censuradas. Debemos saber que gran cantidad de menores tienen acceso a esta red social y no son lo suficientemente maduros para distinguir lo que está bien de lo que está mal. Por lo tanto, la censura no se está aplicando de forma ética y moral, así que con este comportamiento estamos ayudando a que en un futuro esos niños tengan una educación basada en el machismo y la violencia, y a que las niñas se conviertan en víctimas de violencia de género y puros objetos sexuales. Estoy harta de una sociedad que se mueve por intereses y que realmente no nos hace libres. Mar Martínez Martínez. València.

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