15 de septiembre de 2018
15.09.2018

Mi perro se ha comido los deberes

15.09.2018 | 04:15

Hace aproximadamente dos años, justo antes de empezar un trabajo de investigación, insistieron en dejar claro que el copia y pega, el plagio y el parafraseo están terminantemente prohibidos. Eso fue a principios de 4º de la ESO. Ahora acabo de empezar 2º de Bachillerato y todavía nos persiguen de vez en cuando para que mejoremos nuestra escritura. Revisan los trabajos, utilizan herramientas especiales para detectar plagio, insisten en la importancia de la bibliografía... En definitiva, le hemos dedicando bastante tiempo.
«¿De verdad que el problema del país es si todo el mundo se va a leer la tesis doctoral del presidente del Gobierno? El problema del país, en el Tribunal Supremo, es que no sabemos dónde están los trabajos de Pablo Casado», dice la vicepresidenta del Gobierno. Señora vicepresidenta, es verdad que el problema de España no es la accesibilidad a la tesis del presidente, pero le aseguro que tampoco es encontrar el Trabajo de Fin de Máster de otro político.

A pesar de mi admiración por todos los implicados en el mundo de la política por querer mejorar nuestro país, creo que últimamente han dejado de lado sus verdaderas responsabilidades y se han dedicado a buscar errores en antiguos trabajos de sus oponentes. Es verdad que es importante la honestidad en todo currículum, pero jamás habría imaginado encender la televisión y encontrarme que lo que se ha debatido en el parlamento es si los señores políticos hicieron bien sus deberes, si se los copiaron o si se los comió el perro.

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