20 de septiembre de 2019
20.09.2019

La sineducación en cullera

20.09.2019 | 19:42

Un año más en que, tras el periodo estival y en el transcurso del mismo particularmente, se constata la realidad de una sociedad en la que hay gente carente del más mínimo sentido del respeto, también ausencia de dignidad alguna y consideración tanto al ser humano como al entorno. Es una cuestión archisabida; más que experimentada y que por más que tanto autoridades locales como responsables de las administraciones de comunidades de vecinos trasladen a la población que ocupa sus residencias de verano, o las ocupa mediante arrendamiento, las normas que cívicamente mínimamente deben cumplir; hay una serie, que triste y lamentablemente si bien es mínima hace mucho ruido, de individuos que hace oídos sordos a aquellas y que, contrariamente, desprecia las mismas ante otra cantidad, más abundante y absolutamente educada, considerada y respetuosa con su entorno y cuantos elementos privados o públicos hay a su disposición, que sí cumple con sus obligaciones de convivencia entre los ciudadanos. Y así año tras año en que determinados individuos se dedican a hacer el becerro sin el más mínimo respeto a la libertad del otro, sin practicar aquello de que tu libertad acaba donde empieza la del otro. Despreciando normas y leyes, de tal manera que, a título de ejemplo y entre otras muchas cuestiones, hay quienes utilizan las terrazas que dan a la vía pública al más puro estilo chabolista, tendiendo la colada -sábanas incluidas- sobre las barandillas en toda la extensión de la terraza ¿lo harán también en su hogar-domicilio habitual? Pues tal vez no ¿Porqué entonces sí en la segunda residencia? ¿Acaso sacan lo que verdaderamente son en estos lugares en que la relación es «superficial» y en la que muchos intentan aparentar lo contrario? Pues tal vez sí. Habrá pues que esperar a que, en el caso de individuos carentes tanto de dignidad como del más mínimo sentido del respeto y la consideración al otro, sus descendientes obtengan una educación más acorde con la convivencia y el respeto a su entorno.

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