R. Pardo, Castelló

Tres administraciones gobernadas por el PP tuvieron conocimiento en 2001, un año antes de que se expropiarán las parcelas precisas para construir el aeropuerto, que el valor del suelo recogido en el plan especial sería superior al rústico de aplicarse los mecanismos normales de tasación. Esas tres administraciones a las que aludió anteanoche en el pleno de Vilanova el portavoz socialista, Pedro Bort, eran los ayuntamientos de Benlloch y Vilanova, respectivamente, y la Diputación de Castelló, «que, curiosamente, estaban gobernados por el mismo partido: el PP».

Un año después, entre septiembre y octubre de 2002, cuando se inició el proceso expropiatorio tutelado por la Diputación de Castelló, los dos alcaldes asumieron sin reclamar más la compensación de 2 euros por metro cuadrado a que les expropió sus propiedades la corporación provincial, recordó Bort. «Ahora, tras nuestro recurso ante el Consell Jurídic Consultiu, que nos dio la razón, el proceso de venta amistosa que el alcalde de Vilanova suscribió se tuvo que revisar, por no estar autorizado». Tras esa revisión se acordó pedir el preceptivo informe técnico, con una tasación que avalara la venta de los casi 48.000 metros cuadrados afectados. Una tasación realizada, y aprobada por el pleno que acordó remitirla a la diputación para que revise la suya al alza, que ha multiplicado por 10 el valor de los terrenos del municipio. Por ello, entiende que el alcalde, José Manuel Rambla, deberá explicar cómo dio por bueno el precio que les ofertó la diputación.

Rambla replicó en el pleno que consideraba el precio bueno y se escudó en la opinión de los técnicos de la Unió, que opinaban así y «eran expertos». Y añadió que la mayoría de los expropiados lo dieron por bueno con sus firmas.