El partido acabó con escándalo. De hecho, el encuentro estuvo loco de principio a fin. Pero con 4-4 en el marcador y en plena prolongación de la final, el colegiado escamoteó una caída de un futbolista del Alqueries CF que desprendía aroma a penalti. Y de haberlo señalado el colegiado y de haberse materializado en gol (4-5) el conjunto alqueriense estaría a día en hoy en Tercera División. Pero no fue así y en pleno escándalo el colegiado alcoiano Zornoza Parres se llegó al final de un encuentro con borrachera de goles y emoción a raudales en el último cuarto de hora. Pesó el 1-2 de la ida, y ayer con el 4-4 y un final donde pasó de todo.

Más si cabe si ayer, en un campo prácticamente lleno, a las primeras de cambio el conjunto crevillentino anotaba el 1-0. Minuto 3 y Pablo Marcos remató a las mallas a la salida de un saque de esquina. Y al cuarto de hora el 2-0 allanaba más el ascenso del conjunto de la Vega Baja, ya que el propio Pablo Marcos cabeceó a la red un balón suelto en el área del Alqueries CF. Tocaba reaccionar o entregar la cuchara. Sucedió lo primero. Los arlequinados pusieron toda la carne en el asador.

Superada la media hora de juego, y en pleno dominio del equipo de la Plana Baixa el escurridizo Joan Lorite puso el 2-1. Era el minuto 34 y empezaban a verse los mejores momentos de la escuadra entrenada por Pepo Amposta y Juanjo Edo. Se mascaba el empate, pero no subió. Y cuando más y mejor jugaban los alquerienses llegó el 3-1, anotado por el atacante Cristian Sánchez.

Con ese 3-1 se alcanzó el descanso. Y nada más arrancar el segundo tiempo el goleador Iván Campos volvió a acercar al Alqueries CF al marcador, al situar el 3-2, a la salida de un saque de esquina. Minutos antes había errado un gol a puerta vacía. Ya valía todo. Se iba y venía de una área a la otra y en el intercambio de golpes el Crevillente Deportivo volvió a abrir brecha: Cristian Navarro remató a la red un cento de Rubí y el 4-2 parecía ya definitivo.

&ideographicSpace;Sin embargo, la cosa no quedó ahí. El bigoleador Joan Lorite comprimió un poco más el marcador, con el 4-3 y por delante aún todo un mundo: 19 minutos. Llegó el 4-4 a falta de un minuto, anotado por Xavi Molés, en el minuto 89. Y de ahí al 95 hubo un penalti no señalado que despertó la ira, y en plena protesta Pitu y Cata vieron la cartulina roja. Triste final con polémica incluida