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La protección de datos impide a la Jaume I sancionar una copia masiva con móvil

Cierra el expediente a 10 alumnos de ingeniería con un apercibimiento y adoptará nuevas medidas para prevenirlo

Las restricciones legales de protección de datos personales han impedido a la Universitat Jaume I de Castelló sancionar a un grupo de al menos 10 alumnos que fueron sorprendidos en una copia masiva de exámenes utilizando el teléfono móvil y que, supuestamente, fueron ayudados por terceras personas o incluso por docentes externos de una academia que les habrían resuelto las preguntas en tiempo real.

Así lo confirmaron ayer fuentes oficiales de la Jaume I, que finalmente no ha podido aportar las pruebas documentales de los hechos ante la imposibilidad de confiscar los teléfonos móviles o de obtener el contenido de los mensajes de los mismos.

Pese a ello, la UJI sí considera que existen indicios suficientes como para apercibir a los estudiantes con una carta del rector que les exige que mantengan un comportamiento ético acorde a los criterios de excelencia y de igualdad de oportunidades de la universidad castellonense.

Los alumnos sospechosos (pertenecientes a una ingeniería de la Escola de Ciencies Experimentals) fueron sorprendidos debido a un pequeño y peculiar error que cometió la persona que resolvió la prueba (supuestamente desde una academia externa a la UJI), que en el resto de los aspectos estaba resuelta a la perfección. Debido a este detalle, los diez alumnos expedientados presentaron un examen idéntico y con el mismo error, lo cual llevó a uno de los profesores a citar a uno de los alumnos y obtener una supuesta confesión de los hechos.

Sin embargo, fuentes universitarias explicaron que posteriormente este estudiante se retractó y los 10 expedientados mantuvieron una negativa reiterada de los hechos, que no pudieron ser demostrados debido a la imposibilidad de la UJI de incautarse del contenido de los mensajes de los teléfonos, que no se descarta que fueran canalizados a través de un grupo de «WhatsApp». Con todo, el instructor del expediente sancionador investigó los hechos y existe el convencimiento de que uno de los alumnos procedió a fotografiar el examen con el móvil y enviarlo, para posteriormente recibir una nueva fotografía con el examen solucionado. No obstante, tampoco se descarta que hubiera algún tipo de comunicación a través de auriculares inalámbricos, aunque es una hipótesis que la instrucción del caso nunca llegó a esclarecer.

De uno u otro modo, los 10 alumnos han sido apercibidos y el equipo de gobierno de la Jaume I ya ha abierto un proceso para buscar medidas que prevengan la copia en exámenes utilizando las nuevas tecnologías. Una de las medidas será la prohibición expresa del móvil en los exámenes, algo que hasta ahora no estaba regulado de forma explícita.

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