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Las tascas advierten que los ingresos han caído un 50 % en tres años de ZAS

«Nos han reducido dos horas y media desde 2011 y no salen los números», afirman - Ahora han de asumir una mejora de las carpas fonoabsorbentes

Las tascas concentran cada fin de semana a centenares de personas.

Las tascas concentran cada fin de semana a centenares de personas. r. m.

La declaración de Zona Acústicamente Saturada ha reducido desde 2011 en dos horas y media el horario original de las tascas de Castelló y ha mermado un 50 % los ingresos de los locales, advirtió ayer la asociación de la zona, que alertó que uno de los siete hosteleros quiere traspasar el local ante la caída de las ventas.

«Los negocios no bajan por la crisis, sino porque nos han quitado horas. La gente viene a las nueve de la noche y en dos horas no hacemos caja. Hay propietarios a los que no le salen los números», explicó un portavoz de la asociación de las tascas, quien afirmó que se plantea reducir los salarios de sus empleados al no llegar a las 40 horas semanales.

La ZAS entró por primera vez en vigor en las tascas en enero de 2011 y limitó la venta de bebida en la calle a las 23.30 horas cuando hasta entonces los establecimientos permanecían abiertos hasta la una y media de la madrugada. La plataforma vecinal de Castelló Sense Soroll instó al ayuntamiento a llevar a cabo mediciones y éstas determinaron que sus decibelios sobrepasaban el nivel máximo que marca la ley El ejecutivo local prohibió en ese momento la concesión de nuevas licencias, además de reducir el horario de cierre, y obligó a los propietarios a instalar toldos fonoabsorbentes con un coste de 40.000 euros para sus bolsillos. Pero estas medidas fueron insuficientes y el pasado 17 de junio la ZAS se renovó por otros dos años. Dicha declaración disminuye en media hora la hora de ingesta en la calle (hasta las 23 horas) y recoge una mejora de las carpas fonoabsorbentes.

Desde el colectivo de tascas criticaron el ajuste horario y afirmó que asumirán de nuevo los cambios en los toldos, que consistirán en la colocación de una segunda capa o la sustitución del material actual de los toldos.

Responsabilizan al «parking»

Las tascas reiteran que el origen del recurso de Sense Soroll se encuentra en un aparcamiento privado situado en la calle Isaac Peral, cuya licencia fue otorgada por el ayuntamiento hace ocho años. La asociación ha estudiado si incumple alguna normativa este «parking» para denunciarlo ante los juzgados, aunque otras fuentes de la misma descartan esta vía por ser inviable. Las tascas consideran que el problema es «inmobiliario» y no de molestias vecinales.

«El ayuntamiento nos dice que el problema no es el «parking», sino las leyes europeas, que dicen que a partir de las diez de la noche no puede haber ruido en la calle», añaden desde las tascas. El horario lo tienen restringido, pero pueden vender en la calle.

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