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El 65 % de familias sufre exclusión social con fuerte acento en empleo y vivienda

Cáritas atiende a 25.000 castellonenses y constata la cronicidad de sus usuarios, el 53 % españoles

Los autores del estudio estatal llamaron a Cáritas de la Comunitat Valenciana con extrañeza y preguntaron si había algún error. No, los datos eran lamentablemente correctos. La exclusión se ha abierto paso a un fuerte ritmo en el último lustro. Así lo acredita el avance de resultados de la Encuesta sobre Integración y Necesidades Sociales de 2013 elaborada por la Fundación Foessa impulsada por Cáritas y difundida ayer. Según el estudio, sólo un 35,1 % de hogares valencianos goza de una integración plena en la sociedad. El 64,9 % restante se mueve entre la integración precaria (39 %), la exclusión moderada (14,5 %) y la exclusión severa (11,5 %). Los dos últimos escalones de la exclusión valenciana superan en cuatro puntos a la media estatal: 26 % frente a 21,9 %. En cifras absolutas, casi 495.000 hogares de la Comunitat Valenciana sufren procesos de exclusión social moderada o severa.

A través de 35 indicadores agrupados por bloques, las ocho dimensiones que determinan la falta de integración social de un hogar son el empleo, la capacidad de consumo, la participación política, la educación, la salud, la vivienda, el conflicto social y el aislamiento social. Destaca en la Comunitat Valenciana que el 40,4 % de las familias están afectadas por problemas de exclusión del empleo (el sustentandor principal lleva más de un año en paro, hay miembros sin prestaciones por desempleo o con un empleo irregular, etc.) y otro 26 % sufre una exclusión en materia de vivienda (gastos insoportables, deficiencias en la construcción, entorno muy degradado?). La exclusión en salud se abate sobre el 17,2 % de las familias valencianas.

Los datos fueron revelados durante la presentación de la memoria anual de Cáritas en la Comunitat. El brazo social de la Iglesia ayudó el año pasado a 106.681 personas en la Comunitat y 25.000 en Castelló (un 4,8 % más que en 2012) tras realizar una inversión de 4.002.748 euros. Hay tres aspectos destacables. Primero, se consolida la tendencia en el aumento de los españoles y ya representan el 53 % de los usuarios de Cáritas, cuando en 2007 eran sólo uno de cada cinco. Segundo, el ejército de voluntarios, que era de 3.531 en 2009, ha dado un salto a 4.990 en 2013 (tres de cada cuatro son mujeres). Y tercero, se consolida la cronicidad de los usuarios: sólo tres de cada diez beneficiarios de la acción de Cáritas han sido nuevos entre su clientela. En cambio, según la institución, «la mayor parte de los usuarios lleva más de tres años atendidos por Cáritas».

«Enemigos de la familia»

En su intervención, el vicario episcopal de Acción Caritativa y Social, José María Taberner, se mostró «impresionado por los datos» y alabó a la familia como sostén de muchas personas en crisis frente a «los enemigos que le han salido a la familia». Se refería a la cuestión del modelo familiar y el aborto. Preguntado por si eran enemigos de la familia las instituciones que permiten tantos hogares en exclusión social, replicó: «Los enemigos de la familia todos sabemos quiénes son: los que quieren rebajar la importancia de la familia como institución fuerte que dé cobertura a las criaturas».

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