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El consorcio de aguas de la Plana gastará 66.577 euros el próximo año

Vila-real elude aprobar el presupuesto de 2015 de la entidad y plantea gravar más a los que más consumen El organismo depende a partir de ahora de la Diputación de Castelló

El consorcio de aguas de la Plana se reunió para modificar los estatutos de la entidad y así determinar, por unanimidad, que el consorcio pasa a estar adscrito a la administración superior correspondiente, que es la Diputación Provincial de Castelló. Una decisión que ahora deberá ratificarse en el pleno de cada uno de los once municipios que lo integran. Fue cuestión meramente técnica a la que siguió la aprobación del proyecto de presupuestos del consorcio para el año 2015.

Las cuentas fueron aprobadas por ocho de los nueve municipios del consorcio, absteniéndose el Ayuntamiento de Vila-real. Los ocho consistorios que votaron a favor están gobernados por el Partido Popular, mientras el de Vila-real está dirigido por un cuatripartito de izquierdas. El consorcio está integrado por Onda, Vila-real, Borriana, Alqueries, Betxí, Vilavella, Nules, la Vall d'Uixó, Moncofa, Xilxes y la Llosa.

El presupuesto asciende este año a 66.577,74 euros y la mayor partida de gastos se dedicará a pagar a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) las tarifas por el uso del agua. El pago de las cuotas se divide, como marca en los Estatutos, en dos partes: una cuota de gastos fijos que depende del número de abonados de cada municipio y una cuota variable que se extrae del consumo real que hace cada municipio del agua.

El presidente del Consorcio y alcalde de Onda, Salvador Aguilella, subrayó que «el pago de estas cuotas fijas hace que se garantice el consumo del agua de los ciudadanos, así como la calidad de la misma y el mantenimiento de la red de agua potable»

Asimismo, lamentó la «falta de unanimidad» en una cuestión «primordial como es el agua» y cuyos estatutos «se establecen por criterios de solidaridad».

El representante de Vila-real, el concejal Pasqual Batalla, justificó su abstención pidiendo un cambio en la forma de establecer las cuotas y los pagos. En este sentido, propuso la rebaja de la cuota fija que, actualmente, se calcula en función del número de abonados. A su juicio, «sería más justo para todos que no solo se hiciese teniendo en cuenta el número de abonados».

Además, Batalla puso también sobre la mesa la posibilidad de subir el gasto por consumo de manera que »quienes más gasten, paguen más».

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