Novena victoria consecutiva de un serio Vinaròs que ayer picó piedra y se puso el mono de trabajo en el campo de un necesitado Masamagrell, al que superó con oficio. Nadie le tose al equipo de Sergi Escobar que desde el 21 de septiembre cuando cayeron en casa ante el Borriol (0-1) no ha perdido ninguno.