El Benicarló sumó ayer tarde un punto ante el hasta entonces líder Borriol, tras jugar un gran partido, lleno de entrega y sacrificio, que fue suficiente para nivelar la diferencia de poderío físico y técnico del conjunto visitante. Un empate más que merecido que de no ser por las muchas faltas que el colegiado señalo cerca del área local, varias de las cuales no lo fueron, permitió a los visitantes tener opciones al remate merced sobre todo a la altura de sus centrales.

La segunda parte, que se inició con los mismos jugadores, cambió por completo a los 51 minutos, cuando Guillem se aprovechó de un fallo clamoroso de Mora para controlar el balón y batir a Cortells. Tras encajar el tercer gol en lo que va de temporada los visitantes no tuvieron más remedio que irse al ataque en busca de un mejor resultado, pero al igual que le pasa a los benicarlandos, el Borriol tiene muchos problemas a la hora de resolver las jugadas en ataque, pero es peligroso a jugadas a balón parado, cuando Mora y Trilles suben al ataque para aprovechar su altura y fue en una falta en la que Trilles marcó en el segundo palo una falta en la lateral del área.

Al final, tras seis minutos de prolongación, el colegido decretó el final ante la alegría de la afición local y de aficionados del Vinaròs que se fueron contentos pues este resultado les da el liderato.