El presidente del Comité de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) de la Comunitat Valenciana, Joan Planells, se mostró ayer muy crítico con la Generalitat con la que, aseguró, «ya no hay diálogo». Planells reprochó al gobierno valenciano su «inconcebible actitud» y reseñó que en esta autonomía se está siendo «más cruel» que cualquier otra, y todo por el «ansia de recaudar». El portavoz de los discapacitados hizo hincapié en que con el copago, las arcas autonómicas apenas conseguirían recaudar 64 millones de euros. «Con ellos se ha acabado el diálogo, nos hemos reunido muchas veces durante más de un año y siempre nos dicen las mismas cosas, mil veces, para ver si tragamos», señaló el portavoz. Planells comparó el copago con los afectados de hepatitis ya que para los discapacitados, «el único tratamiento es seguir yendo a los centros de día y residencias». Por último, Planells criticó que a los afectados, apenas les resten 200 euros para sus necesidades. «Estas personas también tienen derecho al ocio», recalcó el presidente del Cermi. n. soriano castelló