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Baño de plata para Pablo Torrijos

El castellonense finaliza segundo en triple salto en Praga y mejora en un centímetro su propio récord de España (17,04)

«Venía a Praga con la idea de superar mi récord de España». Dicho y hecho y, de paso, una medalla europea de plata colgada en el cuello. En su gran año, el castellonense Pablo Torrijo incrementó ayer su palmarés y su figura, dentro del panorama nacional y europeo, tras finalizar segundo en la prueba de triple salto del Europeo de Pista Cubierta que se celebra este fin de semana en la capital de la República Checa. Además, en su quinto salto, el atleta del Playas de Castellón mejoraba en un centímetro el récord de España en esta disciplina. Si el pasado 1 de marzo en Antequera (Málaga), alcanzaba los 17,03, ayer volaba un centímetro más.

Sólo un Nelson Évora pletórico privó al saltador provincial de proclamarse campeón continental. Justo después de los 17,04 de Torrijos, el portugués saltaba hasta los 17,15 para volver a encabezar la competición. Además, el campeón olímpico en Pekín 2008 se marchó hasta los 17,21 en el último intento.

Pero, a pesar de la superioridad de Évora, Torrijos demostró su alto nivel y, sobre todo, su capacidad de mejora. Si con sólo 22 años ya luce orgulloso un subcampeonato de Europa y el récord nacional, su capacidad de progresión le augura muchos más éxito. En la final de ayer, el castellonense se presentó en la final con la sexta mejor marca en la calificación (16,51) pero sólo necesitó dos saltos para ponerse en cabeza. Debutó con 16,33 y a la segunda voló hasta los 16,93, demostrando ya una adecuada adaptación al pasillo sobre tarima flotante. «En la final desde el principio iré a muerte con la pista, y si se me van los apoyos que se me vayan», había advertido.

Por su parte, Nelson Évora empezó con dos nulos pero se fue a los 16,98 en la tercera ronda, tomando la cabeza del concurso, hasta que Torrijos se fue a los 17,04. Un espejismo porque el portugués se había dejado sus dos mejores balas para el final. Torrijos vio como ilustre veterano, el rumano Marian Oprea, subcampeón olímpico en Atenas 2004, lograba el bronce con 16,91.

El castellonense aseguraba, después de su éxito, que estaba «muy feliz», aunque lamentó no haber apurado bien la tabla para colgarse el oro. «Creía que podría saltar bastante más y en todo momento he peleado por el oro. Al final me ha dado un poco de rabia porque no acababa de entrar bien a la tabla», comentó Torrijos, que desaprovechó más de 12 centímetros en el salto que le dio el metal plateado. Tras el logro europeo, toca nuevo objetivo. «Ahora quiero preparar bien el Mundial en verano y seguir ahí arriba», finalizó.

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