Menos mal que la falta de acierto no penalizó más al Castellón B ayer ante el Puzol. En circunstancias normales y tal y como dictan los cánones futbolísticos, lo más lógico hubiese sido que en el minuto 88 el conjunto valenciano le hubiera mojado la oreja al equipo de Iñaki Descarga. El partido entre albinegros y valencianos era para terminar con 5-2, pero acabó en 1-1 y con toda la afición desesperada porque no es normal fallar tanto y ocasiones tan claras.

El filial orellut se jugaba la vida ante el Puzol porque ganar equivalía a asegurarse la permanencia en Preferente. Por eso, el empate final supo a casi derrota, aunque al menos se sumó un punto. Siempre llevó la iniciativa el Castellón B, aunque con una clara falta de organización y de precisión en los pases. La falta de acierto quedó demostrada con que los albinegros lograron su gol tras un penalti cometido por Serra sobre Juanito Jiménez. El catalán no perdonó. Eso sucedía en el minuto 15. Pero, antes del 17, llegó el empate firmado por Diego gracias a la parsimonia defensiva y el desacierto del arquero.

El segundo tiempo fue para analizar detalladamente. Nunca antes un equipo se había mostrado tan desacertado de cara al gol. Siete claras ocasiones de anotar, cuatro de ellas clarísimas. El meta visitante Javi se lució en tres intervenciones. Un doble mano a mano de Juanito con el meta del Puzol, otra de Gerard Hernando, un embotellamiento en el área, pero al final 1-1 y a sufrir que le toca al Castellón B.