Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Diputación baja el gasto de personal tras reducir la plantilla en 100 personas en 4 años

Moliner destaca que por primera vez en la historia el presupuesto destina menos del 20 por ciento para los trabajadores de la institución - Vuelve a marcar distancias con Carlos Fabra al señalar que «ponemos en valor a las personas, no a la institución»

Diputación baja el gasto de personal tras reducir la plantilla en 100 personas en 4 años

Diputación baja el gasto de personal tras reducir la plantilla en 100 personas en 4 años

Es época de gestión, de políticas sociales y de priorizar gastos. Los presupuestos de la Diputación de Castelló, que se elevan a los 130,4 millones de euros, no vienen acompañados de proyectos para llenar titulares ni de personalismos. «Son unas cuentas para poner en valor a la población, no a la institución», señaló ayer el presidente de la corporación provincial, Javier Moliner, marcando así las distancias con su otrora padrino político y predecesor en el cargo, Carlos Fabra.

Moliner defendió sus números, como es habitual, con comparativas, aunque siempre marcando como fecha de este cambio en las formas el año 2011, el último de Fabra antes de encarar su declive político. Respaldado por su vicepresidente económico, Miguel Barrachina, antes de embarcarse este último en su nueva tarea en el PP como cabeza de lista al Congreso por la provincia de Castelló, Javier Moliner subrayó que los 130 millones, casi 7 más que el año pasado, «están pensados para el ciudadano y se han diseñado de la mano de los 135 pueblos para hacer de ésta provincia la mejor para vivir».

Si de algo está orgulloso el presidente de la diputación es de haber sido capaz de adelgazar la administración. Un dato avala esta reflexión. Por primera vez la partida de personal bajará del 20 por ciento del presupuesto de gastos, «sin duda una cifra histórica en una institución pública, y sobre todo teniendo en cuenta que la media en las diputaciones españolas es que el personal suponga el 29 % de las cuentas», explicó.

Esta rebaja, entre otras explicaciones, es fruto de haber reducido el personal desde 2011 en 100 personas «debido a las jubilaciones que no se han cubierto y a algún contrato temporal que no se ha renovado», pero nunca a despidos en la plantilla.

Otro dato importante para Moliner es el haber sido capaces de «pagar en intereses en la actualidad la cuarta parte de lo que se abonada en 2011». El hecho de estar cerca de cumplir 5 años sin pedir préstamos ha permitido disminuir la deuda de 140 a 67 millones y, al mismo tiempo, que la inversión directa se eleve a 25 millones de euros de fondos propios.

Según Moliner, desde que asumió en 2011 la gestión del gobierno provincial -tras la larga etapa de Carlos Fabra- «hemos intentado que los presupuestos pivotaran sobre la realidad que vivimos». Así, comentó que «si en 2012 respondían a la contención del gasto y a reducir la deuda, en 2013 al inicio de la recuperación económica, en 2014 a la inversión y en 2015 al empleo, para el año que viene vendrán marcados por el crecimiento económico».

El presupuesto se divide en cuatro capítulos clave. El primero, de atención a las personas, contará con 36 millones de euros; el segundo, destinado a carreteras, cooperación, desarrollo rural o depuradoras, tendrá 68 millones de euros; el tercero contempla 18,3 millones para empleo, formación, iniciativas turísticas, eventos deportivos, entre otros, y el cuarto, dedicado a cultura, cuenta con 8,1 millones de euros.

Por su parte, el grupo socialista en la Diputación de Castelló calificó ayer de «falta de sensibilidad democrática» que Moliner haya «vuelto a ningunear» al principal grupo de la oposición en la institución, «al que no se le ha facilitado el acceso a los presupuestos provinciales mientras sí lo ha hecho a diferentes medios de comunicación».

Compartir el artículo

stats