Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

¿Nos vamos?

Un sinfín de rutas por Ares del Maestrat

Los visitantes pueden realizar un recorrido urbano, por barrancos o conocer antiguos portales medievales

Un sinfín de rutas por Ares del Maestrat

Un sinfín de rutas por Ares del Maestrat

Ares del Maestrat abre un mundo de rutas aptas para todos los públicos que permiten, según hacia donde se camine, conocer realidades desconocidas para los que viven en la ciudad.

Una de esas realidades son las neveras que se encuentran en cada piso o casa. Pero hasta la invención de estos aparatos que lo conservan todo fresco o frío, la conservación de alimentos o medicamentos era posible gracias a la nieve natural. En Ares del Maestrat se conserva la que es, sin duda, la mejor nevera medieval de las comarcas de Castelló. Desde el pueblo se accede sin problemas caminando hacia la Font dels Regatxols. Se trata de un camino que se recorre fácilmente y es apto para todos los públicos.

Desde fuera, la nevera parece una masía más, pero su interior es una sorpresa. La entrada es a pie llano, pero nada más acceder a la edificación, conocida como «la casa del nevater» descendemos hasta una cavidad con más de 10 metros de altura, construida a modo de bóveda y con piedra seca. En el interior se emula cómo la nieve que se recogía en la Mola d'Ares y en el entorno, se conservaba entre la paja. Luego la nieve llegaba, mediante rudimentarios transportes, hasta la costa, hasta puntos como Castelló o Vinaròs. Y es que antes las neveras eran una realidad en numerosos pueblos.

Por otro lado, si pretendemos que nuestra ruta sea más corta, pero no por ello menos interesante, nuestro destino es la Cova del Castell. Bajo la muela rocosa de Ares nos adentramos en una cueva musealizada. En el interior de este túnel que atraviesa la muela encontramos cómo fue la vida en Ares desde la prehistoria, pasando por la conquista de las tropas de Jaume I o la quema del pueblo por parte de los borbones en la guerra de sucesión. No se olvidan los episodios carlistas. Y es que Ares siempre ha sido objeto de deseo. La cueva alberga cada verano el festival de música de Ares del Maestrat.

Si nos decidimos por una ruta un poco más larga podemos descender por el barranco de los molinos harineros. Se trata de un conjunto del siglo XVIII declarado Bien de Interés Cultural. Desde el pueblo, siguiendo un camino marcado, podemos hacer la ruta del agua. Desde el salto y desde el primer molino hasta el Molí de Sol de Costa. Recorreremos un barranco en el que, en menos de 4 kilómetros, cinco molinos aprovechan la misma corriente. Las balsas y canales están construidos estratégicamente para aprovechar hasta la última gota del líquido elemento. En el molino Sol de Costa podemos visitar el centro de interpretación en el que conoceremos la vida del último molinero y cómo fue la molturación hasta el siglo pasado. En este molino se ha restaurado la balsa y toda la maquinaria, de modo que se puede ver el proceso.

Otra opción en Ares son las pinturas rupestres. Para ello, si accedemos desde Castelló, no es necesario llegar al pueblo. En la masía de la Montalbana, preguntando en el bar, nos guiarán hasta la Cova Remígia y el Cingle de la Remígia, unidos desde hace poco por una pasarela. En estas cavidades se encuentran algunas de las escenas más representativas del arte rupestre levantino.

Compartir el artículo

stats