El domingo pasado el equipo del Alto Palancia rompió una racha de veintidós encuentros sin conoce la victoria. «Fue la recompensa al trabajo bien hecho que estábamos haciendo. Los tres últimos partidos ante nuestra afición los habíamos empatado», comentó el preparador onubense tras el encuentro.

Recordó Márquez que su equipo «sigue confiando en sus posibilidades. Está fuerte y tiene muchas ganas de enderezar el rumbo. Tras ganas al Borriol los jugadores están muy contentos. Como si hubieran ganado la Champions. Yo les dije que aún no hemos conseguido nada y que el camino es muy largo».

El Segorbe tiene las importantes bajas del extremo Fayez y del delantero Jonathan Sopeña, el primero lesionado y el segundo sancionado, para la cita del domingo en La Llometa contra el Muro, en la que intentará sumar tres nuevos puntos.