La Mesa de la Cerámica, integrada por la patronal Ascer y el Consell, trasladará al Gobierno sus reivindicaciones en materia fiscal, de energía y de infraestructuras, con el fin de influir en las decisiones sobre política industrial.

El president de la Generalitat, Ximo Puig, así lo ha anunciado tras la constitución de la Mesa, a la que han asistido los consellers Rafa Climent y María José Salvador, así como representantes del sector cerámico valenciano y de la patronal Ascer.

Los integrantes de la Mesa, que coordinarán el secretario general de Ascer, Pedro Riaza, y el delegado del Consell en Castellón, Adolf Sanmartín, volverán a reunirse en un plazo aproximado de seis meses para evaluar los avances, ha señalado Puig.

La Mesa de la Cerámica, según Puig, pretende ser un punto de encuentro para abordar los problemas de un "sector fundamental" para la economía valenciana que genera 15.000 empleos directos y aporta 5.000 millones de euros anuales, y trazar "fórmulas" que le permitan "competir en igualdad de condiciones dentro y fuera de Europa".

Ha destacado que el cerámico es un sector que está "absolutamente internacionalizado", pues más del 80 % de su producción se exporta, y eso "da un oxígeno importante a la economía española en su conjunto".

"Es un sector de máxima consideración para la Generalitat Valenciana y por ello queremos que haya un contacto permanente y bilateral para ver de qué manera podemos ir solucionando problemas e implementar la máxima proyección", ha dicho Puig.

Entre los primeros acuerdos cerrados figura "focalizar aquellos puntos en los que tenemos que influir y definir las estrategias que adoptamos en cada uno de ellos", ha explicado.

Entre otras ha citado las cuestiones relativas a la fiscalidad, "porque no es lógico que el sector esté financiando al Estado", o los costes energéticos, "porque no es razonable que en el mismo ámbito europeo el coste del gas en un país competidor nuestro sea más barato que en España".

En materia de infraestructuras, Puig ha citado la urgencia del Corredor Mediterráneo: "Ya estamos en una relación directa con Fomento para buscar soluciones", ha dicho.

Otra de las apuestas de la recién constituida Mesa de la Cerámica es impulsar la formación y la implementación de tecnología dentro del sector cerámico.

Así, en el ámbito educativo se constituirá, en colaboración con las Consellerias de Educación y Economía, una mesa de trabajo en la que se abordará de manera directa la necesidad de reforzar la cualificación del capital humano de las empresas cerámicas para que ganen en competitividad.

Ha incidido en la importancia de trabajar en la potenciación de la tecnología en la industria, y en este sentido ha anunciado que la Generalitat firmará un convenio con el Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) para que utilice las instalaciones que estaban anteriormente destinadas al Centro de Frutos Secos de Almassora.

Puig también ha dicho que se constituirá otra mesa de trabajo que abordará la relación con Europa y se ha mostrado partidario de aprovechar instancias como el Foro de la Cerámica Europea para intensificar el peso de este sector en el continente, "ya que muchas de las directivas respecto a la cuestión medioambiental o industrial afectan a la industria valenciana".

Por último, ha indicado que en la elaboración del Plan de Reindustrialización de la Comunitat Valenciana se contará con la colaboración del sector cerámico "para facilitar las posibilidades de interacción entre la industria, la minería y el respeto medioambiental".