El piloto británico Lewis Hamilton (Mercedes) consiguió ayer la victoria en la carrera del Gran Premio de Mónaco, sexta prueba del Mundial de Fórmula 1, mientras que el español Carlos Sainz (McLaren) protagonizó una gran remontada desde la novena a la sexta posición. «He sido el primero del resto", celebró el madrileño en declaraciones a Movistar F1. Sainz sumó 8 de los 18 puntos que contabiliza, y reconoció que el sexto lugar era inesperado.

Hamilton, con su tercera victoria en el Principado -tras las de 2008 y 2016-, el vigente campeón se afianza en la cabeza de la general del Mundial de Pilotos, después de resistir en las últimas vueltas al acoso de un Max Verstappen (Red Bull) que acabó segundo pero que sufrió una penalización de cinco segundos que le condenó al cuarto puesto.

De esto se beneficiaron el alemán Sebastian Vettel (Ferrari), que acabó tercero pero que se subió al segundo cajón del podio, y finlandés Valtteri Bottas (Mercedes), que partía segundo y tuvo que conformarse con la tercera plaza.

«Ha sido la carrera más dura. He luchado con el espíritu de Niki. He intentado que se sintiera orgulloso, todos le echamos de menos», señaló Hamilton nada más bajarse del monoplaza, dedicando la victoria al piloto fallecido el pasado martes y que ostentaba el cargo de presidente no ejecutivo de la escudería Mercedes.

Antes del inicio de la prueba, los veinte pilotos que componen la parrilla de salida para el Gran Premio de Mónaco de Fórmula Uno guardaron un minuto de silencio en memoria del austríaco Lauda. Diecisiete minutos antes del inicio de la carrera, los pilotos se reunieron en el trazado monegasco para rendir un último homenaje a Niki Lauda. El tres veces campeón del mundo de la disciplina falleció el pasado lunes en Zúrich, a los 70 años de edad.

A lo largo de toda la semana en el Principado su figura fue recordada con mensajes en los cascos y monoplazas; ayer todos los pilotos portaron su característica gorra roja, con su nombre y sus tres títulos mundiales.