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Análisis

La derrota en la diputación debilita el liderazgo de Barrachina en el PP

Los críticos lamentan el mensaje «entusiasta» del presidente provincial con los resultados cuando «han sido un desastre»

Con Díaz Ayuso.

Con Díaz Ayuso. ldc

La derrota en la Diputación de Castelló y en la mayoría de los principales municipios debilita el liderazgo de Miguel Barrachina en el PP de Castelló, que ya se vio cuestionado con la pugna que mantuvo con el sector de Pablo Casado en la confección de las candidaturas de las elecciones generales. El presidente del PP de Castello fue elegido en junio de 2017 y el próximo congreso está previsto para 2021, pero la debacle electoral podría adelantarlo. Los populares han sido derrotados en el último bastión importante que conservaban en Castelló como la diputación. Y de las once localidades de más de 10.000 habitantes de Castelló, solo está en disposición de gobernar en dos (Benicàssim y Onda).

«Han sido un desastre las elecciones», afirman en el seno del partido. El PP gobernaba la diputación desde1995 y hay que remontarse al año 1983 para encontrar un porcentaje de apoyo tan bajo como el pasado 26M (en torno al 30 %). La ejecutiva de Barrachina intenta minimizar la caída y subraya que el descenso en Castelló del PP es inferior a la media estatal, pero el derrumbe ha hecho mella y deja en la aire que Barrachina pueda revalidar el cargo, según admiten fuentes del partido. «El partido está muy tocado», insisten fuentes de la organización, que no entienden el «entusiasmo» de los resultados que proyecta el también diputado en las Corts.

Un sector del PP lamenta que el dirigente provincial ofrezca un valoración «positiva» cuando se ha perdido incluso la diputación. También ha generado malestar que se vanagloriara el lunes en las redes sociales de la derrota de los bloques progresistas en Madrid, durante la reunión de la junta directiva nacional. Aseveran que no se puede dar esta imagen de alegría con un PP de Castelló que afronta las horas más bajas en tres décadas.

Barrachina hace valer que la formación ha sacado 63 mayorías absolutas en la provincia frente a 37 de PSPV y 4 de Compromís, pero otros dirigentes subrayan que la mayor parte corresponden a pueblos de menos de 1.000 habitantes.

Cabe tener en cuenta que los populares en la provincia han bajado tres puntos respecto a las elecciones de 2015 ( de un 32 , 6 % frente al 29 , 45 %) y que han sido superados por el PSPV por primera vez desde 1991.

El barrido del 26M podría avanzar el congreso provincial. Barrachina cosechó en 2017 el 98% de apoyos para ser presidente del partido. Su respaldo en las primarias a Soraya Sáenz de Santamaría en vez de a Pablo Casado menguó su poder interno. Este hecho se pudo constatar en el proceso de elaboración de las listas al Congreso y al Senado, donde protagonizó una disputa con los afines a Casado en Castelló. Barrachina pugnó por la primera plaza de la Cámara Alta con Salomé Pradas y Madrid lo relegó a las Corts.

Barrachina también eludió en campaña un pronunciamiento a favor de la candidatura de Sales para la presidencia de la diputación, cuestionando así la posición de la agrupación de Carrasco.

El sector crítico niega un movimiento interno inminente contra el líder provincial ya que, al igual que el conjunto del partido, se encuentra aún en estado «shock» por las elecciones, pero la merma de poder amenaza con acelerar la batalla interna.

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